Con la comida no se juega

>> 31/1/11

Parece que el ser humano no aprende, de suerte que o es muy tonto o algunos se creen muy listos. De lo que sí puede ser calificado es de imprudente, incluso de maléfico. Algunos pueden preguntarse: "¿maléfico?" Sí, porque en un momento de carestía natural los animales se pelean por la comida, dado su instinto de supervivencia, pero lo que no van a hacer jamás es dedicarse a almacenar sustento porque sí y mucho menos dedicarse a jugar con el mismo.

 Hace ya más de medio siglo, Albert Einstein vaticinó que uno de los grandes problemas de la humanidad durante el siglo XX iba a ser el hambre. Por otra parte, en los años 60 los jóvenes idealistas propugnaban que todo era política. Y la sabiduría popular española, que es muy sabia cuando quiere, posee un dicho que reza bien yo, bien todo el mundo.



Resulta que inmersos como estamos en este fenómeno, parece ser según dicen los economistas, cíclico, denominado crisis, a los mercados ahora les ha dado fuerte con los alimentos y las materias primas. Esto obviamente no es algo nuevo, pero a estas alturas constituye ya un hecho muy preocupante, pues a los millones de personas que diariamente pasan hambre en este mundo hay que empezar a sumarles nuevas hordas de hambrientos. Y parece ser que en los próximos años se pronostica que la cifra irá incrementándose. De modo que los vaticinios de Einstein se extenderían a este todavía joven, aunque no menos maquiavélico, siglo. Y digo esto porque una vez declarada la crisis financiera en la que como todos sabemos mucha gente, en los distintos países que conforman el planeta Tierra, se han quedado sin un lugar en el que habitar, ahora se pretende también dejarles sin llevarse un trozo de pan a la boca. Mucho se habla del fenómeno desalojo en el “primer mundo”, así como del aumento de la inflación. Pero, amigos, hay que recordar que si a los que habitamos en ese supuesto infalible primer mundo las cosas nos están costando más caras y resulta complejo llegar a fin de mes con todas las facturas pagadas, a los países del tercer escalón les cuesta mucho más. Ellos también sufren esta crisis, incluso de un modo más terrible, y sin embargo son los mayores olvidados. Silenciados por los gritos impulsivos de Merkel y los países de la Unión por mantener su preciada moneda, silenciados por el auge de los supuestos países emergentes (con una población muy sumergida), silenciados por el gran Narciso occidental.

Así las cosas, los mercados, ayudados por pequeños inversores (siempre ha sido de tal guisa y parece ser que no se escarmienta ni con pérdidas), se están dedicando a especular con el precio del arroz, la soja, los cereales, el aceite, el azúcar, el maíz, la carne, etc. Con todo, no es esta una noticia que vaya a aparecer en primera plana en los diarios del mundo ni en la cabecera del frente informativo de las televisiones. No, por supuesto que no. Es mucho más fácil explicar una revuelta social desde un punto de vista político o económico, obviando y silenciando los múltiples y diversos orígenes que llevan al conjunto de una población a tomar las calles. Estos días tenemos claros ejemplos en los países de la cuenca mediterránea; próximamente veremos qué ocurre en ciertos países latinoamericanos, en África y en Asia. Y sin duda, esto también se verá reflejado en algunas gentes de los hasta el momento denominados países ricos.



La siempre vilipendiada África tiene problemas para pagar alimentos tan básicos como los cereales y el arroz. En México hace ya tiempo que se tiene carestía de maíz para su población, pues buena parte de la producción se destina a la fabricación de biocombustible para el país vecino. En Argentina, antes considerado “el granero del mundo”, el paisaje de la ruta ha mutado considerablemente, pues donde antes pacían vacas, ahora se cultivan grandes extensiones de soja para su exportación. En Asia, el precio del arroz sube. Y a los países árabes del Mediterráneo se les ha duplicado el precio del aceite, el azúcar y los cereales.

África, que emite grandes cantidades de frutas y verduras para que circulen por los mercados europeos a través de sus redes comerciales, pasa hambre.

Buena parte de América Latina, con su sistema de sustitución de importaciones implantado tiempo ha, pasa hambre.

Asia, con dos de los países emergentes considerados más fuertes, tiene ingentes masas de población que pasan hambre.

En los países musulmanes del Mediterráneo, ahogados por míseros sueldos y por la pobreza del campo, empieza a gritar antes de empezar a pasar hambre.

En E.E.U.U., Canadá, Rusia y Europa cientos de personas expoliadas por el sistema pasan hambre y las clases medias empiezan a notar la colaterabilidad de los daños críticos de la ofensiva financiera.


No podemos soliviantar estos datos, no debemos, no sería propio de la condición humana. A los niños siempre se les ha enseñado que no se juega con la comida, ¿por qué los mayores se dedican a jugar con los alimentos como si fueran cartas de pócker? Tienen muchos faroles, pero la apuesta es peligrosa. Estos tahúres internacionales se están jugando la vida de niños, mujeres y hombres con nombres propios, con familias, con vida.



Y yo no quiero ayudarles. No se trata ya de política y economía, se trata de vidas humanas.


*Las imágenes utilizadas han sido extraídas de Internet.

27 comentaris:

Carolina 01 febrero, 2011  

es MUY INTERESANTE este artículo. En Argentian estamos viviendo una inflacion impresionante (no sin precedentes, porque de inflación nosotros sabemos mucho!!). Esto sospecho que está dado por estas cosas en patrte por el agotamiento de los recursos naturales y en otra parte porque los políticos se deben haber puesto a imprimir papeles otra vez...

emejota 01 febrero, 2011  

En mi familia el alimento es lo único verdaderamente sagrado. Se respeta, se guarda, se transforma, pero nunca se tira ni se malgasta. Un fuerte abrazo.

Camino a Gaia 01 febrero, 2011  

Felicidades por el post.
Debemos entender cuanto antes que la solidaridad mundial es mucho mas que una cuestión moral. Si a nosotros no nos importa que en otros paises se trabaje en condiciones de esclavitud y se pase hambre, a la multinacionales y los inversores "si les importa". Invertir en esclavitud es mas rentable que invertir en derechos. Parasitar sobre millones de seres humanos o suministrar armas a los desesperados, para los mercados es solo una forma de negocio.
Ese será en nuevo rasero global y ya estamos notando sus efectos. Bajo el eufemismo de los mercados estamos siendo invadidos por el mas feroz de los fascismos. Los muertos de la segunda guerra mundial serán una minucia frente a lo que se avecina.

Txema 01 febrero, 2011  

A la espera de una segunda lectura menos precipitada, creo que es una reflexión necesaria.

Lo que me temo es que no lo hagan quienes pueden cambiar esta situaucón.

basos

Lansky 01 febrero, 2011  

El acceso al agua potable es ya un factor limitante más potente que la mera ingesta de calorias suficientes

Desclasado 01 febrero, 2011  

Es la "fase final" del dominio del mundo. Si consiguen racionarnos la comida de tal forma que pasemos "hambre controlada", no "hambre revolucionaria", haremos como los animales amaestrados y bailaremos al son que marquen por un plato de comida.
No creo que lo consigan. Espero.
Parece que por muy imbéciles que seamos el pueblo, que lo somos, los que mandan siempre tienen un punto flaco: su propio ego, la vanidad. La distorsión que no perciben embebidos en su soberbia de entre hasta dónde pueden llegar a oprimir y dónde se les va de las manos el asunto.
Desde luego...si consiguen amaestrarnos por la comida, no mereceremos absolutamente nada más que ser (aún más) esclavos.
Saludos.
Pd: ya no comento en tus "Crónicas".

Ataúlfa Braun 01 febrero, 2011  

Carolina, sí la inflación constante en Argentina es ya todo un tema. Pero el tema de los alimentos y el agua me hace pensar no en el agotamiento de los recursos, sino en un cambio a la hora de destinar esos recursos. Es decir, se cambia el alimento para generar combustible y lo mismo con el agua que, además, se contamina. El otro día leía a propósito del tema soja-carne en Argentina, que los inversores alemanes iban a virar sus ojos hacia Uruguay, puesto que en Argentina la producción de carne había descendido y esto propiciaba un incremento de precios. Mal tema, mal tema.
Un beso!

Ataúlfa Braun 01 febrero, 2011  

Emejota, así debe ser, por su puesto. Recuerdo cuando era pequeña y mi abuela me decía que en la guerra y en la postguerra no había nada para comer...Un abrazo!

Camino, gracias a ti. Tu reflexión es un excelente complemento. La inversión en esclavos de "nuevo orden" es la productividad del nuevo paradigma. No nos damos cuenta que no es posible sostener ese estado del bienestar a la europea con las nuevas reglas. En realidad siempre ha sido hipócirta, pero ahora mucho más. Hay gente que dice, sí claro, pero así lo único que consigues es que todos seamos pobres. No, no, no. Lo que debiera conseguirse es que todos tuviéramos lo mismo y los que tienen en exceso redistribuyeran equitativamente. Vamos a ver cómo se desarrolla el tema, pero pintan magras.
Un beso!

Ataúlfa Braun 01 febrero, 2011  

Txema, la reflexión, no sé si de este modo o de otro, es necesaria simplemente. Los que ostentan el poder nos asustan con el fantasma de la segunda guerra mundial. No hay que volver al proteccionismo dicen. Y en realidad no se trata de eso, sino a comprar alimentos de proximidad y de temporada. De este modo se les jode todo el negocio. ¿Por qué tenemos que comer fresas en diciembre? Caprichitos de niños mimados. ¿Por qué los plátanos de Canarias han de enviarse fuera de este país y a nosotros o cobrárnoslos más caros o consumir bananas? Pues así todo y en todas partes. El tema podría extenderse igualmente al consumismo, pero sería largo. Los circuitos comerciales de la globalización, esos son los peligrosos. Un beso!

Lansky tienes razón en lo que dices, pero pienso que el tema del agua va unido indiscutiblemente al de los alimentos. Sólo falta que salga a cotizar en bolsa como tal y ya la tenemos montada. Es todo un pez que se muerde la cola. Un abrazo!

Ataúlfa Braun 01 febrero, 2011  

Descla, buena aportación, claro que sí, muy en la línea también de Camino. Esta "fase final" que comentas es de gran interés, semejante a otro tipo de "finales". El tema del hambre controlada también es un buen vértice. Sin embargo irán apretando las tuercas poco a poco, lugar a lugar, ahogando lentamente a la gente. En algún momento les saldrá rentable el conflicto social. Hay que encontrar el quiebre para ganar la partida,no sé si sólo por vanidad los poderosos podrán hundirse en sus miserias. Un abrazo!

Eastriver 01 febrero, 2011  

Ata, iba leyendo y me iba encendiendo. Al principio de tu discurso (el río sosegado que nos lleva a tus lectores) no sabía a dónde querías ir a parar. Pensaba en ese otro refrán del Ándeme yo caliente, con el cual Góngora organizó una letrilla en un santiamén.... Así estaba, leyéndote, cuando por fin he entendido: la especulación alimentaria. Y el desconcierto inicial se ha visto sustituido por una rabia enorme, gigantesca, enloquecida. Porque esa epífora del "y pasan hambre" se veía ahora completada con el, "porque llegará en día en que también nosotros pasaremos hambre".

Lo peor del ser humano es, con diferencia, la insensibilidad para con el sufrimiento del semejante. Sea a partir de enviar a la muerte a tu vecino en guerras de intereses, sea condenando a la hambruna a los ciudadanos, sea como sea, lo peor, lo más rastrero del ser humano es esa indiferencia respecto a los que sufren. No aqueja a toda la especie, afortunadamente, pero sí a muchos que escalando llegaron arriba. Porque para ser escalador se debe permanecer indiferente a muchas cosas, al sufrimiento ajeno por ejemplo. Por eso el diagnóstico es tan malo y el futuro lo veo tan negro.

¿Cómo resumir lo que me duele esto?

Elena Lechuga 01 febrero, 2011  

Me enervo.
Te leo, y me enervo.
Sobre todo por la impotencia, porque somos pocos los que tenemos cierta visión global, pero no hacemos nada. Y se nos viene encima; ya lo tenemos.

Besos (y gracias por enseñar el sitio)

Camino a Gaia 01 febrero, 2011  

No me resisto a traer aquí una entrevista a uno de esos expertos tiburones de las finanzas.
Cuando alguien de nosotros habla de estas cosas, se podría decir que al fin y al cabo solo somos inexpertos plebeyos, que nuestros argumentos carecen del rigor y conocimiento sobre la materia. Pero cuando escuchamos sus propias "previsiones" pasamos de la indignación a la certeza de que los mercados son entes perfectamente intencionados que preparan el mayor holocausto que ha conocido la humanidad.
Entre otras perlas podemos leer:

"El agua va a ser una industria con mucho crecimiento, porque India tiene un gigantesco problema con el agua; China también y EE. UU. lo mismo. Muchos lugares tienen grandes problemas de agua; por tanto se harán grandes fortunas en el futuro con el agua."

La especulación con las necesidades básicas de la humanidad para enriquecerse es algo planificado. No están interesados en resolver los problemas, solo en sacar tajada.

Os dejo el link de la entrevista:
http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20110121200931395

Txema 01 febrero, 2011  

Hoy mismo he leído en un periódico que el fondo monetario internacional, la conocida ONG, advierte del peligro de una guerra.

Justo por los dos motivos que señalas: hambre y proteccionismo.

Así que el futuro se presenta negro. Muy negro, especialmente para los trabajadores.

saludos

Ataúlfa Braun 01 febrero, 2011  

¡Ay Ramón! Vivimos en un mundo injusto. Desde su nacimiento siempre ha sido así. Empiezo a pensar que los momentos de paz, que nunca son uniformes, responden también a esos mismos intereses que provocan las guerras.
El tema de la especulación alimentaria es un tema que me preocupa desde hace tiempo. Tanto tiempo ya como tiempo llevo viendo las mismas imágenes de hambrientos por televisión. Y no por ello hace menos daño. Pero la situación se está volviendo enajenante. Ya no sólo porque ya nos está afectando, ¿quién de nosotros no está mirando los precios de la comida en los últimos meses?, sino porque hay gente que sólo come una vez al día y hasta eso les quieren eliminar.
Datos de esta tarde en la verdulería:
judía perona: 5 euros kg
berenjenas: 4 euros kg
plátanos: 2 euros
Y no sigo, porque nos pondríamos más nerviosos. Pero aún así, podemos alargar el sueldo, no sé hasta cuánto. Otras gentes no.
El futuro es negro, pero el cielo de momento sigue siendo azul. El negro es la suma de todos los colores, es tiempo ya de empezar a restar.
No tengo respuesta a tu pregunta, que creo es la de todos los que aquí nos congregamos. Supongo que una manera de alivianar ese sufrimiento sería no cediendo a los intereses consumistas.

Un abrazo

Ataúlfa Braun 01 febrero, 2011  

Elena, con esas palabras que tan bien sabes manejar lo dices todo. ¡Cómo me gusta verte por aquí! Cuantos más seamos, más y mejor. Por algún lado podremos aportar nuestro granito de arena.
¡Un beso!

Camino, aun a riesgo de parecer prepotente, no te creas que somos tan inexpertos, plebeyos seguro ;). Muchos de esos tiburones y especuladores no saben ni construir una frase; no saben construir. Las declaraciones que dejas son terribles, pero mañana por la mañana leeré la entrevista. Gracias
Un abrazo

Isabel Martínez Barquero 02 febrero, 2011  

Ataúlfa, qué entrada más magnífica has hecho, como muy interesantes lo son también los comentarios.
Realmente, se me ponen los pelos de punta leyendo esto, aunque es bien sabido como se llega a jugar con lo más básico.
Aquí, en España, ya son millares de familia a las que les falta el alimento, con todos sus miembros activos en paro. Es terrible. En concreto, me he enterado que en mi ciudad, incluso, insignes apellidos hacen cola en los comedores de Cáritas o Jesús Abandonado.
Está claro que el sistema no funciona, porque como bien señalas: con las cosas de comer no se juega.
Y lo más terrible es que de estas situaciones siempre sacan provecho unos cuantos buitres...
Gracias por toda la información y por todo lo que he aprendido.
Un abrazo.

Antonio 02 febrero, 2011  

Tu grito resuena en las mentes de cualquier sujeto pensante de tendencia humanista y desenmascara la vileza del poder. Excelente entrada la tuya.

La supervivencia del ser humano se basa en los nutrientes que cubren sus necesidades básicas: alimento, agua, aire y la eliminación de detritus… después viene todo lo demás.
El poder consiste en controlar aquello que el otro necesita. Si controlo el alimento le haré trabajar al otro por conseguirlo. Mientras más elementos controle más poder tendré y más podré someterlo a cambio de facilitarle el nutriente… Por ende, nos acabarán controlando el agua, el aire no contaminado (cuando la contaminación sea insoportable nos venderán botellas de oxígeno) y la eliminación de los detritus… Es el negocio básico. Eso nos llevará a dedicar todo nuestro tiempo a cubrir las necesidades básicas y no podemos desarrollar el intelecto o el crecimiento personal, acabaremos alienados…

La clave está en el sistema político y social que desarrollemos. La democracia no tiene sentido si no sirve para controlar estas cosas desde el Estado que se fragua en la voluntad de los pueblos. El neoliberalismo pretende arrinconar el Estado para someterlo al libre mercado sin límites y tomar el protagonismo y el control de una situación donde la moral y la ética brillarán por su ausencia o se doblegarán a los intereses del pode económico, cuyo motor es la codicia y la avaricia de los desalmados.

Negro panorama, sí. Estamos atrapados por el propio sistema político. Una vez más estamos a la merced de los vientos que soplan desde el poder oculto y manipulador de los intereses económicos que se apoyan en las reglas de juego injustas del capitalismo.
Empecemos por gritar, a ver si alguien se da cuenta del peligro y reacciona…

Un abrazo y mi enhorabuena por tu grito

Ataúlfa Braun 03 febrero, 2011  

Isabel y Antonio, gracias por vuestros comentarios tan estimulantes. El tema es severo y como tal hemos de tratarlo. No dudo que me falta mucha información, pero si miráis la cotización de alimentos en las bolsas mundiales comprobaréis el genocidio del que os hablo. Es tremendo. Y no se trata de un sistema político reconocido u otro, hay más, mucho más. El mundo ha perdido su soberanía y se la ha entregado a unos villanos que juegan con todo. De la mano de la gente, principalmente del primer mundo, denunciar y dar a conocer estas atrocidades, antes de que, como dice Ramón, quedemos reducidos a la alienación en pos de una supervivencia absurda.
Un abrazo muy muy fuerte para los dos.

Camino a Gaia 03 febrero, 2011  

Yo añadiría Ataulfa una observación que me parece importante. Nuestros queridos mercados, los que han especulado con un derecho fundamental como es el derecho a la vivienda, son los que pasan ahora a especular con dos derechos aún mas fundamentales, el derecho al alimento y el derecho al agua.
No hay mas que ver lo que ha ocurrido con uno para comprender lo que está ocurriendo con los otros, y sobre todo cual será su final: la especulación con la venta de armas.
La ciencia también se usó en la ideología nazi como forma de justificar la "amoralidad" del exterminio. Hoy se usa la "ciencia económica" con el mismo objetivo.

Ciberculturalia 04 febrero, 2011  

Sinceramente es descorazonador. Las cifras son aterradoras y lo que es peor, incomprensibles. No hay problema de alimentos. Hay problema de codicia que no es lo mismo. Unos tienen todo y lo que sobra lo tiran, por ejemplo la Unión Europea, y otros no tienen acceso a los alimentos básicos.
Un problema de distribución.
Repito: PURA CODICIA.
Por supuesto creo que es el gran problema actual que dará lugar a grandes migraciones, en busca de alimentos y también de agua potable.
Claro que "otro mundo es posible" pero los poderes fácticos no lo permiten y la sociedad desarrollada no se moviliza pensando que vive en una urna y esta siempre le protegera. Qué craso error!
Buena entrada. Gracias
Un beso

Siempre hace buen tiempo 04 febrero, 2011  

Muy buen post Eva. La verdad es que es escalofriante. Primero se vapulea al país y se le roban las primeras materias los recursos más básicos y luego se les vende el producto acabado a precios imposibles. Productos que en su mayoría han sido elaborados con esas mismas primeras materias que les han sido cruelmente robadas. Es escandaloso, es absurdo, no tiene sentido y joder, es cruel.

Carolina 05 febrero, 2011  

Ataulfa, ojalá no se sembrara mas soja en Argentina, ojalá que los inversores miren a otroas tierras!!! La soja asesina el suelo y el argentino es cierto no come soja. En general el argentino come carne, mucha carne. En mis 31 años comí soja solo una vez, cuando probé las milanesas, en Argentina la soja se exporta y contamina el suelo y ninguno de nosotros la come.
Ojalá se vayan!!

Carolina 05 febrero, 2011  

La gente debe tener el conocimiento para autogestionar propuestas, para hacer una sociedad mas civilizada mas conciente de sus actos.
Veo todos sus comentarios muy preocupados, y siempre mirando al cielo, esperando que baje alguien que haga bien las cosas que nos guíe.
Es hora de dejar de mirar al cielo y buscar en nosotros mismos las soluciones, en nuestras acciones cotidianas.
La educación es MUY importante y los gobernantes a propósito no invierten en eso porque les conviene que seamos una manada de vacas productivas.
Por eso AMO los blogs, nosotros desde nuestras palabras podemos bajar línea.
saludos desde Argentina

SÍ: ES POSIBLE 06 febrero, 2011  

Muy interesante. Toda una lección... para re-aprender valores para la vida

Y muchas gracias Eva.

Ataúlfa Braun 08 febrero, 2011  

Camino, recuerda que la ciencia sigue utilizándose hoy en día, no siempre con fines claros.

Ciber, es cierto, el problema es la codicia desmesurada. Y lo que es peor, piensa en la terrible imagen que suscita alguien atiborrándose de hamburguesas transgénicas con una mano en el ratón del ordenador, esperando a que los cereales suban o bajen para invertir en bolsa y lo mismo con el arroz y demás. ¡Asqueroso!

Exacto, exacto, exacto, "Siempre", vapuleo y extorsión. Comparto tu indignación, porque es cierto, es muy cruel.

Ataúlfa Braun 08 febrero, 2011  

Carolina, yo también espero que podáis solucionar el tema de la soja, porque es preocupante.
Por otra parte, tienes razón en lo de los comentarios de este lado del charco. La gente está tan desorientada y asustada que no hace nada. Pero no es excusa, ¿y sabes por qué? Porque con el miedo no se come, y a lo que más miedo tienen es a perder. Ese es el verdadero terror de este lado; por eso la gente que no tiene nada que perder se lanza a conseguir nuevas metas. Qué triste, cuando lo verdaderamente importante es la vida.
Un beso!

"Sí", gracias, pero no hay que reaprender nada. La vida es el valor en sí.

PD.: por cierto, me llamo ATAÚLFA

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