ANGLADA

>> 11/1/11

Durante las pasadas elecciones al Parlament de Catalunya aprendí a aguantar la respiración durante una hora y media. Justo el tiempo en que tardó en caer, por poco, lo que anunciaban las encuestas a pie de urna: un diputado para Plataforma per Catalunya, la asociación racista nacida en Vic.

Cayó por poco, por poquísimo. Estuvo a punto de colarse en el Parlament. Aunque no lo hiciera lo cierto es que miles de catalanes confiaron en Anglada, el líder de la Plataforma, para que llevara a cabo sus proyectos que no resumiré aquí porque son fácilmente deducibles.

Fue la catalana una campaña electoral en que se jugó la baza de los bajos instintos y en que el electoralismo de algunos partidos (PP a la cabeza) apostó por la demagogia populista en este tema, como si la mano dura fuera a arreglar los problemas que ciertamente existen.

Siempre he manifestado la necesidad de ocuparse con extrema seriedad del tema, huyendo tanto de la criminalización de unos (que tan buenos réditos electorales puede procurarles) como del paternalismo (buenismo, lo llaman algunos) de los otros. Se trata de dos extemos, perjudiciales ambos. El buenismo acaba llevando a excesos que luego los de derechas aprovechan sin rubor. Sigo pensando que hay que tratar al inmigrante con máximo respeto, otorgándole los mismos beneficios de que gozamos aquí, pero exigiéndole la adaptación a nuestras normas y leyes. Dicho de otra manera: los mismos derechos y los mismos deberes. Todo lo demás es fuente de problemas, creo.

El motivo de esta entrada es glosar unas pintadas que han aparecido en mi calle. Vivas, contundentes, originales. Si este Anglada, el de la Plataforma, se pasa la vida pidiendo que se vayan los inmigrantes, ¿por qué no le pedimos a él que haga lo propio? Podría hacerlo. Como representante de uno de los extremos de que hablaba antes, a nada ayuda su presencia y su discurso. Así que yo también voto para que se largue.

25 comentaris:

Ataúlfa Braun 11 enero, 2011  

Ay, ay, ay, una entrada compleja la tuya...Difícil es que se les otorguen esos supuestos "beneficios" de los que gozamos todos. Si son blanquitos y rubitos sí, de lo contrario se les juzgará simplemente por su portación de cara. ¿No? Seguramente algunos de nosotros no y otros tampoco. Pero dime que no es cierto, East.
Por lo demás, absolutamente de acuerdo, yo también quiero que se vaya ese especimen.
Salud!

Eastriver 11 enero, 2011  

Ata, sin abusos por ningún lado... dime que no estamos de acuerdo...Petons.

Ciberculturalia 11 enero, 2011  

Apoyo tu voto, Ramón. Que el tal Anglada se largue. Bien lejos
Un beso

Camino a Gaia 11 enero, 2011  

Estoy de acuerdo contigo en lo fundamental. No conozco al tal Anglada pero el discurso de los racistas suele ser el mismo en todos los lugares del mundo.
Pienso también que tanto el paternalismo como la criminalización son las dos vías por las que naufraga la integración de las poblaciones inmigrantes. Aunque evidentemente sea la ciminalización la forma mas grave. Los seres humanos mantenemos casi intactos nuestros instintos tribales y en situaciones de crisis es muy fácil provocarlos. Yo suelo contestar que el racismo es la cobardía de los trabajadores que no tienen narices para enfrentar a los verdaderos explotadores y que pagan su falta de agallas, atacando a aquellos que están en un grado mayor de indefensión. No rechazamos a los extranjeros que vienen a llevarse el dinero sino a los que vienen a dejar su trabajo.
Evidentemente el problema no es tan sencillo, pero es una respuesta que suele bajar los humos de aquellos que se presentan dispuestos para comandar los linchamientos.
Cuando estamos insertos en una cultura tendemos a bendecirla con el atributo de la normalidad. Pero cuando dos culturas se encuentran muestran los caracteres arbitrarios en sus diferencias y eso produce desasosiego y miedo. Y el miedo es muy fácil de explotar políticamente. Por eso, ponerlo en evidencia, increpar a los racistas retándolos a enfrentarse a enemigos de mayor calado y mayor responsabilidad sobre el origen de sus desgracias, a veces tiene efecto sobre los agitadores interesados en minar la solidaridad entre de los desfavorecidos.

Un saludo

Dilaida 12 enero, 2011  

La suerte que tiene el tal Anglada ese, es que él si puede ir y venir siempre que le dé la gana y muchos emigrantes no pueden hacer eso, vienen en busca de trabajo para dar de comer a su familia, y muchas veces arriesgan sus vidas viniendo en pateras.
Estoy de acuerdo y opino lo mismo que tú en lo que respecta a los emigrantes: los mismos derechos pero también los mismos deberes.
Bicos

emejota 12 enero, 2011  

Hoy juego a ser un eco, ecoooo. Los mismos derechos los mismos deberes, los mismos derechos, los mismos deberes, derechos-deberes. Un fuerte abrazo

m.eugènia creus-piqué 12 enero, 2011  

ZAS !!!! Yo ya lo he hecho, le he metido la patada en el trasero a Anglada y lo he mandado a Marte !.Petonets.

Txema 12 enero, 2011  

Ramón, pese a que estoy de acuerdo contigo, lo que dice Ataulfa responde a la realidad.

Así que el buenismo de la izquierda, a veces muy perjudicial, es la respuesta a toda la ofensiva de los Angladas y las Camachos. Eso o el desastre para los inmigrantes.

Que es lo ideal? No, evidentemente, pero veo que, por ahora, hay dificles salidas a esta cuestón.

Ayer vi a dos personajes robando impunenmente de un contenedor de papel. El tipo con medio cuerpo dentro la pasaba el "material" a una mujer.

Erán, a todas luces, rumanos o kosovares, ¿que podemos hacer? Aplicar la norma de Sarkozy y largar a todos?

No es fácil sustituir el buenismo Ramón, no es fácil, incluso aunque tengamos la seguridad, como la tengo yo, de que tiene un alto coste electoral.

Pero, a ciertas alturas, hay que dejar de plantearse las cosas desde una perspectiva meramente electoral.

Nunca he creído que la famosa frase que atribuyen a Goethe, "prefiero cometer una injusticia a soportar el desorden", sea aceptable.

Mientras existan los Angladas y las Camachos no me queda otra salida que el buenismo.

Además, hay otra cuestión: poder hablar de este asunto de forma pública con seriedad y rigor implicaría por parte de la sociedad un nivel de cultura y civismo que no existe.

Precisamente el hecho de que estos tipos tengan votos demuestra que hay mucho miedo, y ese miedo, a lo que se añade el racismo genético, impide cualquier debate.

saludos

Antònia Pons Valldosera 12 enero, 2011  

Estimado Ramon, yo también estuve conteniendo la respiración y pese a que Alicia al final se llevó el gato al agua (ja, ja) me alegré de que tan siniestro personaje, Anglada, no llegara a pisar el Parlament.
Sin embargo a cada día que pasa me da más pavor el islamismo y los islamistas como cualquier otro fundamentalismo religioso.
En Lleida tenemos un imám que es un perla: no se dejó entrevistar por una mujer porque lo era y porque iba maquillada, a ver: en la tele cómo vas a ir y tuvo que entrevistarle un hombre. Tiene dos mujeres o tenía y creo que en lugar de practicar la religión se dedica a "comerles el coco" a los que se dejan caer por allí.
Los musulmanes que conozco bien, los saharauis, son generalmente tolerantes quizás a causa de su pasado nómada pero cada vez que voy veo más "barbus" que me producen repugnancia física y es literal, es verles y darme ganas de vomitar, por las connotaciones y las preguntas que me hago y a las que no encuentro respuestas y si las encuentro me dan mucho miedo. Nunca había visto una mezquita por allí y ahora sí, nunca había oído a las cinco de la mañan aquello de Alláh Akbar por los altavoces y ahora sí.

Antònia Pons Valldosera 12 enero, 2011  

Sigo: ellos los imanes son el problema y creo que tendríamos que tener mucho cuidado con esta gente porque, con la primera generación de inmigrantes será difícil el encaje en una sociedad como la nuestra, pero con sus hijos sería mucho más fácil si estos fundamentalistas religiosos no estuvieran por aquí dando el coñazo.
Por otra parte Angladas hay muchos en nuestra sociedad, personas con escaso bagaje cultural que tienden a simplificar y a echar la culpa de todos los problemas a los inmigrantes. Estoy harta de oírlos: en las tiendas, en la escuela, en las consultas del médico. Por eso las iniciativas que tiendan al conocimiento mutuo me parecen tan positivas. Y eso hay que hacerlo a nivel de barrio, de escuela, de vecindad. No podemos, como hasta ahora, vivir en compartimientos estancos, cada cual en su sitio sin tan siquiera cruzar palabra.
La igualdad en derechos y en deberes está muy bien sobre el papel y de ningún modo estoy a favor de la discriminación: positiva o negativa pero la igualdad implica convencimiento y conocimiento y esto no se logra a base de ley sino a base de tiempo y pedagogía sin buenismos paternalistas pero también sin criminalizaciones. Será un proceso lento y lleno de escollos que deberemos sortear como podamos o sepamos.
Me gustaría remitiros a un blog de una joven periodista de Lleida: Les cartes que mai no envio.
http://amaiusca.blogspot.com
En su último post, para mi magistral, habla de la prohibición del burca en Lleida.
Un abrazo

PS/ El viernes me voy a los Campamentos y no voy a regresar hasta el día 23, así que si no me veis por aquí es que no tengo posibilidad de conectarme.
Os echaré de menos, lobos.
Petons.

Curiyú 12 enero, 2011  

Bueno, con lo que refiere Ataúlfa me queda claro: en todo el mundo, los inmigrantes son aceptados según el colorcito de su piel. Un asco, Don Anglada.

Txema 12 enero, 2011  

Curiyú, es peor aún: si el inmigrante es árabe o rumano, pero juega al fútbol, entonces es un héroe.

saludos

Eastriver 12 enero, 2011  

Antes de contestar, añado algunos comentarios dejados por algunos amigos en mi blog.

Fackel: Tu referencia y el artículo de Grito de lobos me ha recordado la existencia de unos vídeos donde Arcadi Oliveres habla sobre las migraciones contemporáneas.

Las reproduzco en mi blog.

Un abrazo.

Txema: Anglada es la parte grotesta del PP. La Camacho es igual de racista.

Sema Miranda: He trabajado durante tres años con menores inmigrantes y hay una frase del articulo que para mi es esencial:Mismos Derechos-Mismos Deberes.Un saludo

Isabel (Always and Forever): Te he leído con mucha atención. Estoy contigo en que políticamente el tema debe ser tratado de manera objetiva sin ccriminizar a nadie y exigiendo lo que se nos exige a los demás para vivir en sociedad.
Sin embargo, por encima de eso, creo que está un derecho humano que estamos dejando de lado, te lo diré con mis palabras, "ningún ser humano puede ser ilegal en un lugar por haber nacido en otro lugar. Por encima de eso está la igualdad connatural de todos los seres humanos.
Además, si fuesemos capaces de mirar más allá de nuestra propia nariz, creo, que podríamos ver que la inmigración ha dado a España gloria en eso que hoy flaquea, los ingresos a las arcas públicas. Que creen empleo, que exijan lo que se requiere para vivir en nuestra sociedad y que recuerden que las fronteras están por debajo de la igualdad fudamental de todos los seres humanos.
Un abrazo.

Eastriver 12 enero, 2011  

Contesto algunos de los comentarios que he recibido. De los que no digo nada es porque el nivel de acuerdo es casi total...

Dilaida, me gusta ese matiz. Unos si salen no pueden volver a entrar. Él, al menos, si lo echamos luego es libre para volver. Forma inteligente de mirarlo.

Txema, entiendo tu punto de vista y comparto la esencia, pero no la práctica. Y por lo que voy viendo entre la gente de izquierdas, en el blog, en la vida, el sentir general es otro (lo cual no significa que sea el bueno, que la mayoría no tiene siempre la razón). La frase de Goethe no me gusta nada (muy probable que sea de él): oponer injusticia y desorden es terrible y mentira. Odio las injusticias. De ello me quejo. Sinceramente, me quedo con el eco que dice Emejota. O es el eco o son, entonces sí, las injusticias que llevan al desorden. No, no...

Yo trabajé en la zona de Vic durante tres años y aunque deploro a Anglada entiendo que en esa zona exista un racismo superior. El tanto por ciento de inmigración es netamente superior al del resto del país. Cuando en BCN no teníamos casi inmigración yo me quedaba con la boca abierta en Manlleu, que es donde yo trabajaba. Era el inicio. Y asistí a la puesta en escena de ese buenismo que critico aunque puedo entender. Colaboré con una asociación de izquierdas que pretendía integrar a esa población. Naturalmente no se han integrado nada, pero de eso tampoco les culpo a ellos. Lo cual no significa que ese buenismo haya ayudado. Los domingos abrían impunemente sus tiendas y nadie les decía nada. Y eso comenzó a molestar a los vecinos, como es muy natural. Repartíamos ayuda, informábamos de las facilidades... en fin... Resultado: las señoras, envueltas en sus pañuelos, hacían colas para pedirnos... móviles!!! No alcanzo aquí a explicar lo que quiero decir y no pretendo hacer demagogia, pero creo que me entiendes. Ayudarles, naturalmente, pero exigirles también. Normalidad, sin más. No decía otra cosa. Un abrazo grande grande...

Antonia, es duro lo que dices pero también lo siento así. Probablemente no lo PIENSO así, pero sí lo SIENTO así. Puede que nos hayan comido la cabeza y nos hayan instalado el miedo en casa. O puede que no, que sea lógico que no nos guste cualquier tipo de fundamentalismo. Lo que ocurre es que hay algo de hipocresía en esto: si dices que te asusta el islamismo te miran mal, si dices que te asusta el fundamentalismo, todos te dicen que claro, claro... Y en el fondo es lo mismo, pues el islamismo es un fundamentalismo (especialmente peligroso, añado, porque muchas de las cosas que digo del papa de Roma francamente no me atrevería a decirlo de un ayatollah cualquiera, sinceramente...). Gracias por tu testimonio y que vaya genial por los campamentos. Llévales apoyo, nuestra solidaridad y también nuestra vergüenza, como tú decías en tu cuento...

josep estruel 12 enero, 2011  

Ramon,yo creo que a todos nos quedó el corazón helado el dia de las elecciones con la joya del Anglada. Pero como dice Antònia no es el único. Hay otro y seguro que no está solo que utiliza este sistema: Se trata de aquella leyenda urbana atribuida a Goebbels, el ministro de propaganda del régimen nazi. Goebbels está intentando explicarle a Hitler una campaña que van a poner en marcha por toda Alemania, consistente en empapelar las calles con carteles donde se ve a una persona montando en bicicleta. Debajo de esa persona, el cartel muestra una única frase: "La culpa de los males de Alemania la tienen los judíos y los ciclistas".
- ¿Por qué los ciclistas? - pregunta Hitler extrañado.
- Ésa es, exactamente, la pregunta que quiero que todos se hagan al ver el cartel - responde Goebbels.
En la técnica del mensaje transparente, se utiliza el mensaje cebo ("la culpa es de los ciclistas") para hacer que la capacidad crítica de la audiencia se centre en ese cebo, de modo que acepte sin cuestionarlo el mensaje falso que se pretende transmitir ("la culpa es de los judíos").
Como el mensaje cebo puede adoptar muchas formas distintas, este otro señor usa como bicicleta a la gente de la India. (que son pocos y no tienen un imán)
Una abraçada.

Ataúlfa Braun 12 enero, 2011  

Ramón, estoy de acuerdo con muchos de los comentarios aquí expresados y supongo que esencialmente entre nosotros también. Lo que ocurre es que el tema de la inmigración tiene muchos vértices y muchos lados. Muchísimas veces se hace una propaganda que no es cierta; y cuando más o menos es veraz, resulta parcial. Es un tema complejo y muy delicado, más aún cuando con la excusa de la inmigración se pretenden luchas de poder o jugar con la gente que emigra y con la de los países receptores. Economía y poder se mezclan en este tema, cuando son personas las que están en juego.
Como decía el otro día Galeano, en un documental que recomendó Ciber la semana pasada: "¿qué ha sido de la libertad de circulación de las personas?". Las mercancías sí, pero las personas, no. Hipocresía hay mucha, lo sé que vivo de cerca el tema, incluso con gente que ni siquiera ha emigrado por cuestiones económicas. No importa, eres diferente y si estás aquí eres un sudaca, un moro o un negro muerto de hambre. Sea cual sea el motivo, la gente viene porque es libre de hacerlo. Y aquí sería más compñlejo aún el tema, porque no podemos olvidarnos de las colonizaciones ni de las neocolonizaciones. No es una cuestión de paternalismo, simplemente, sino de llegar a ver que para que muchos de nosotros hayamos tenido y aún tengamos estado del bienestar a esa gente se le ha robado hasta el alma.
Otra cosa son los "rumanos". Recordemos que pertencen a la UE, con lo cual no es un problema como tal de inmigración. ¿O sí? Integran la UE económica, pero no el espacio Schengen, ¿no? ¡Qué divertidos!
Recordemos, una cosa es la inmigración y otra las luchas de poder y el crimen organizado o por organizar. Ambas cosas les interesa a los gobiernos, que en estos temas tienen un discurso esquizoide.
Besos

Eastriver 12 enero, 2011  

Sigo pasando algún comentario que los amigos dejan en El far de Maians:

almalaire: Me ha gustado mucho lo de "mismos derechos-mismos deberes". Así debería ser siempre, lo raro es que eso, que debería ser normal nunca termine de entenderse así... Soy muy pesimista ahora mismo y preveo una escalada de tipos como Anglada (al que no tenía el disgusto de conocer) sentándose en todos los parlamentos.

Antònia Pons Valldosera 12 enero, 2011  

Decir que te da pánico el islamismo creciente puede ser políticamente incorrecto pero a mi me da igual.
En abril estuve a punto de negar un cartón de paracetamol a un hombre porque llevaba barba y estas túnicas que mi hija llama "de semana santa", una chilaba. Lab, mi hija saharaui que me conoce muy bien me tuvo que recordar, por si las moscas, que no era lo mismo llevar barba que ser un barbudo.
El día anterior habían llegado 2 a la haima y estuvieron hablando con el padre un montón de tiempo. Pregunté que qué hacían allí aquellos dos "mussols" y la niña me dijo que "aconsejaban" a las gentes. Le sugerí que les invitara a tomar el té. Les invitó y la respuesta fue que nunca entrarían en una habitación en la que había mujeres con la cabeza descubierta y ¡fumando!
Si os dijera la reacción de mi hija y de un chico y una chica amigos suyos... Al final impedí que hicieran lo que querían hacer, podéis figuraros y terminamos riendo de la situación pero la cosa no es para reír.
Por eso en los cuadros dirigentes del POLISARIO hay interés en que los niños vengan de vacaciones y para que estudien en Cuba, en España, en Italia más que en otros lugares cercanos y amigos.
Cuando la religión se mezcla con la Ley y esta especie de sumisión mezclado con la desesperanza de saber que lo tienes todo persiso, las personas pueden deslizarse por sendas muy peligrosas, poco transitadas hasta ahora por los saharauis ¿pero y de ahora en adelante si eso no se para?
Creo que esto que nos parecía anticuado de que la religión es el opio del pueblo vuelve a estar de plena actualidad.
Creo que me he salido del tema que era este tipejo que escribió un libro o se lo escribieron e hizo el ridículo con algún reportero que le preguntaba. El vídeo está en youtube y da mucha risa.
Un abrazo, manada.

Antònia Pons Valldosera 12 enero, 2011  

Lo tienen todo perdido, quise decir.

Camino a Gaia 12 enero, 2011  

Parece que la frase mas repetida es "mismos derechos, mismos deberes". También estoy de acuerdo en que las personas no son ilegales. Apoyo la frase "mismos derechos, mismos deberes" porque contrapone justicia a condescendencia.
Yo también exigiría a una población inmigrante el mismo respeto a los derechos humanos que piden para sí mismos.
No me puede llegar un señor pidiendo libertad, no discriminación y respeto, con una esclava en su casa, escondido tras el artificio de la cultura. Quiero decir con esto, los mismos derechos a TODOS los inmigrantes, si se pide no discriminación hay que ofrecer no discriminación por razón de género, orientación sexual, o cualquier otro de los supuestos. Si en nuestras leyes no hay tolerancia al maltrato ni a la discriminación tampoco pueden ser toleradas en las comunidades inmigrantes. Es algo difícil de llevar a cabo, pero pienso que convendría tomarlo como principio.

Eastriver 12 enero, 2011  

Desclasado dixit en El far: Te contesto por acá en vez de por allá: me parece muy equilibrada tu opinión, la comparto en gran medida. Personalmente pienso que en demasiadas ocasiones los fascismos los traen los excesos irreales progres, aunque suene paradójico.
Saludos.

Antonio 13 enero, 2011  

Amigo Ramón, complejo tema este. Lo digo porque andan jugando mucho con lo emocional, provocando lo visceral y obviando la razón. Los Angladas y Camachos también andan por el sur y por el resto del país.
La inmigración no es el problema, es una circunstancia de la vida y del proceso económico y productivo de esta sociedad, el problema se crea en la forma de enfocar esa circunstancia mediante posturas e ideas que bloquen el enfoque adecuado. El problema lo crean esta gente que siembra discordia, conflicto y rechazo. El rechazado rechaza a su vez y no se integra, sino que crea odio en su interior refugiándose en su grupo de pertenencia y apoyándose en los que le brinda ayuda y en sus valores culturales y religiosos. Los integristas son maestros en estos menesteres, pues las religiones siempre anduvieron practicando la caridad como apoyo al marginal. Por tanto, a ellos, les interesa que el inmigrante se sienta marginado para acogerlo y nosotros caemos en la trampa.
Cuando yo marché a Barcelona en 1967 me apoyé en la gente de mi pueblo que ya estaba allí, después en los andaluces y castellanoparlantes, y cuando me abrieron sus brazos los catalanes me integré y aprendí a hablar catalán y a participar en sus actividades. Si los amigos catalanes no me abren sus brazos hubiera quedado marginado.
Quiero decir con esto que solemos dejar siempre la pelota en el tejado ajeno y eso lo saben hacer bien los políticos y partidos xenófobos, que solo ven el negocio en la explotación del inmigrante y ni un derecho le conceden, sino que todo se les da por caridad o beneficencia y les presentan como usurpadores de derechos y carentes de deberes. Por lo que nuestra primera función debería ser ayudar a integrarse a quien está trabajando y levantando el país, a quien está codo con codo con nosotros sufriendo la misma explotación o circunstancias. Si les ponemos pegas les marginas y otros pescan en el río revuelto. El agravio extremiza y aleja, el diálogo y respeto acerca. Lo que pasa es que no sabemos como hacerlo y hay demasiada gente interesada en preservar los valores inmutables de nuestra sociedad clásica, sin comprender que cualquier elemento nuevo en un sistema implica un cambio y un proceso de acople homeostático, o tal vez por eso.
Podríamos hablar largo y tendido del asunto, de su infinidad de matices y variables, de cómo acometerlo, etc. pero eso da para crear un foro… Solo aludir a la viabilidad del encuentro cultural que, según que casos y culturas, tiene más o menos posibilidad de fraguarse. No es lo mismo integrar a un paraguayo que a un musulmán integrista, como es obvio.
Un abrazo afectuoso

R.A.F.A.E.L. 15 enero, 2011  

Gente como la autora de este blog es la que hace que la fe en el progreso de Catalunya no se apague, ni mucho menos.

Cordiales saludos.

Eastriver 15 enero, 2011  

RAFAEL, no entiendo tu comentario. Desde luego debe ir referida a otra entrada, probablemente la que sobre el tema de la lengua catalana escribió el amigo Josep.

Para tu información este es un blog colectivo, formado por autoras y autores. Espero que te sientas a gusto en esta casa.

ana maría parente,  05 febrero, 2012  

Muy Bueno lo que dice el articulista y también muy buenos algunos comentarios.
Da gusto como escriben.
PROBLEMA COMPLEJo que cada país debe resolver con equilibrio.
Las crisis son terreno también para confundirlo todo.

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