Un problema estructural, no coyuntural…

>> 6/10/10

En estos días, cuando uno decide escribir, la duda viene en sobre qué. Son tantas y tantos los elementos que nos invitan a reflexionar en este mundo lleno de interrogantes, de cuestiones pendientes de racionalizar, de propósitos y objetivos para renovar y redefinir esta sociedad, que la duda te hace transitar de un tema a otro encontrando todos de especial interés.

Yo, hoy, he preferido invitaros a reflexionar sobre un aspecto esencial de nuestro ordenamiento social. Hemos asistido recientemente a una huelga general, que, bajo mi entender, aunque su primer frente fuera la política del gobierno, era contra el sistema capitalista y su intento de privatizarlo todo; contra el acumulo de poder que está tomando el gran capital y su gobierno mundial; contra las consecuencias de una globalización económica, que no social, buscando el beneficio comercial de las multinacionales y de las grandes potencias económicas, a la búsqueda y explotación de los recursos mundiales, desde el control de los mismos, por esos intereses inconfesables, donde el ser humano pasa a segundo orden y es utilizado como elemento productor para el pudiente, a la par que es consumidor esclavizado por necesidades, ficticias en muchos casos, que le hacen someterse al sistema productivo para gozar de ellas.

Pero todo ello se ha dado en una situación de crisis mundial provocada por unos sujetos impresentables, sin escrúpulos, cargados de codicia y avaricia, cuyo dios es el dinero y los beneficios, cuya moral no pasa la prueba del algodón y su inteligencia se vende al mejor postor creando estructuras financieras fraudulentas que se escapan al control de los estados y gobiernos del mundo y las normas establecidas. El gran fraude, la gran estafa, ha sido asumido y el coste lo han de pagar los demás. Ellos, mientras, sanean sus bancos y consolidan sus estrategias y estructuras comerciales haciendo inclinar la cerviz a los gobiernos. De lo contrario los acometen y, una vez contra las cuerdas, los noquean económicamente.

El colmo es que han logrado revertir su responsabilidad en el mundo político, acojonarlos (perdón por la expresión) y someterlos hasta conseguir que defiendan sus intereses. Solo cabe preguntarse si el poder realmente no es de ellos; si siempre han sido los que han manejado la economía y creado sistemas de control y organizaciones afines a sus intereses contra el propio estado y los ciudadanos que lo conforman; si los gobiernos, y los políticos, no andan atrapados en sus redes y sometidos a sus designios, como ya sospechamos y ahora concluimos. Son hábiles, su sagacidad y organización encubierta, su proyecto de un Nuevo Orden Mundial lo gestionan desde el anonimato, desde la sombra, al amparo de sus peones establecidos y aposentados en los medios de comunicación, en la banca, en las multinacionales, en los partidos políticos y en los gobiernos, y hacen que los políticos se peleen entre ellos para conducir el carro que les lleve el trigo a su granero.

Nuestro gobierno, “socialista”, se ha rendido, ha claudicado y se ha sometido a las normas y exigencias de los poderosos del mundo para seguir en el club. El club del socialismo no cabe en esta estructura capitalista, es incompatible y acaban, como dueños de los medios de comunicación y al amparo de la libertad de expresión, manipulando y tergiversando la realidad de las ideas, demonizando el socialismo hasta identificarlo con dictadura comunista. Lo incongruente resultó ser la aplicación de políticas socialistas en un sistema capitalista, con el que solo se comparte la palabra, democracia, pero no su verdadero significado, pues, en el fondo subyace una dinámica de control desde los medios y las finanzas que se acerca mucho a los sistemas dictatoriales, aunque la sutileza lo muestre como democrático. La iniciativa privada tiene su sentido si se enmarca en la idea de servir a la sociedad y no en la de servirse de ella para lucrarse, solo así tendría sentido esa iniciativa privada en un mundo realmente democrático.

Por otro lado, han tenido la habilidad de confundir la palabra progreso que se defendía desde la concepción humanista de la vida, donde el ser se imponía al tener, y llevarla al campo materialista, donde el tener más es el índice de haber progresado. Es decir, muestro mi progreso personal ostentando mis pertenencias, mis propiedades y exhibiendo los indicadores materiales que me otorgan el poder y la gloria del triunfo en la lucha de la vida. Mi éxito se mide por lo que tengo, no por lo que valgo o lo que soy. Puedo ser un imbécil, idiotizado por las vivencias de un mundo pijo y si esencia, un continente sin contenido, vacío, pero si soy hijo de tal o cual, tengo tanto o cuanto, se me verá como un modelo a seguir…

Al sujeto que buscaba el progreso intelectual, el desarrollo de las potencialidades individuales, lo quieren hacer pasar por un elemento exótico, con cierto carisma, pero trasnochado y al que se le mira con cierta simpatía pero desde la descalificación y el anacronismo. Es curioso como han revertido las palabras, como han conseguido que la alienación se adueñe de la gente mediocre y se aísle al idealista como algo caduco y fuera de lugar, como agresor, incluso, al sistema establecido. La caja tonta hace tontos y sumisos a su líder… si no que lo digan al Sr. Berlusconi, especialista en manipulación populista, tanto o más que mister Chavez.

Por tanto, siente uno la traición al pueblo, a la ciudadanía, que se está plasmando en estos momentos. Los gobiernos defienden, bajo la excusa de la menos mala de las soluciones, la reafirmación del sistema, el afianzamiento del poder en el mundo financiero y el mercado libre, que los neoliberales pretenden como elemento regulador de las relaciones comerciales y productivas. Estamos en un momento crucial, donde se ha de decidir el sistema relacional y funcional de una sociedad del futuro, si antes no explota el mundo en un conflicto bélico intercultural e internacional que modifique el marco de relación, en función del resultado del mismo.

Pero, ¿qué hacer ante esto? Es difícil hallar una solución a corto plazo, pues son muchos los elementos implicados, muchos los cambios y muchas las pérdidas de unos y las posibles ganancias de otros. La resistencia al cambio será mayor en tanto mayor sea la pérdida de quienes ostentan el poder. Contra el nuevo orden mundial de los “iluminatis” del neoliberalismo y sus adláteres, solo cabe otra alternativa de nuevo orden mundial desde otra perspectiva, de potenciar los valores humanos y de evitar el abuso consumista integrándonos en un desarrollo sostenido y sostenible en el tiempo. Un marco educacional diferente que forme otra sociedad como alternativa a esta cargada de violencia y confrontación, donde la convivencia y el respeto sea un valor predominante.

Concluyo que esta crisis no es coyuntural, que no responde a una circunstancia determinada que se puede presentar periódicamente, etc, etc… sino a un fallo en la propia estructura del entramado social, de las formas de gobierno y de gestión de los recursos materiales y humanos; del papel que deben asumir cada uno de los poderes que sustentan el sistema; de los sindicatos, de los políticos, de las religiones, de la banca, el capital y la estructura productiva, del mundo laboral y de todos y cada uno de los elementos que conforman el sistema social.

Pero, sobre todo, se necesita un cambio de mentalidad donde el ser humano sea el principal fin de la gobernabilidad y de todo ese entramado social, el valor primordial que se cultive para un mejor provecho del colectivo y de los individuos que lo conforman.

Entonces, qué hacemos con:
  1. Las Constituciones que, bajo su idílico planteamiento de derechos inalienables, permite que se cometan tantos atropellos.
  2. La banca que recoge el dinero del ciudadano y se forra especulando con él…
  3. Los partidos políticos que han perdido la dignidad y se han sometido al poder del dinero.
  4. Los sindicalistas que se han acomodado en el pesebre y se dedican a defender sus propios intereses, aunque sea desde el amarillismo.
  5. La idea de soberanía popular que se supedita a extrañas leyes que dejan fuera de la representatividad a infinidad de ciudadanos mediante el mecanismo actual de asignación de escaños.
  6. El sistema educativo que sigue creando sujetos sumisos y dóciles al sistema, aunque sean tremendamente críticos con los aciertos y desaciertos del entrenador de futbol de turno.
  7. Con las religiones, que siguen ancladas en el pasado y frenando cualquier intento de despegue en el desarrollo libre de las personas.
  8. Con los medios de comunicación, fieles siervos de su señor amo, donde el periodista profesional se entrega a los objetivos propagandísticos del medio en cuestión y de su dueño.
  9. Con el sistema productivo injusto, que prima el dinero sobre el trabajo, en lugar de buscar la alianza entre la financiación del capital y la implicación del trabajador en un objetivo común, con reparto justo de las ganancias y pérdidas habidas en cada ejercicio.
  10. Con las ideas, que sustentan el sistema y reclaman alternativas válidas y de futuro.
  11. Pero, sobre todo, qué hacemos ante el ataque inmoral, perfectamente coordinado y globalizado, del entramado financiero, de las multinacionales y del poder económico, para sacar ventaja de la crisis y conseguir mayor influencia en la gobernabilidad de los pueblos; para imponer sus principios manipulando la propia democracia.
De todas formas, como decía en un artículo en mi blog, hace algunos meses, creo que “estamos perdiendo la guerra”, salvo que entendamos la necesidad definitiva de un cambio estructural que redefina los papeles, los valores y principios que han de regir en una sociedad moderna, de futuro, de justicia distributiva y que pivote en torno al ser humano y al entorno ecológico...
La crisis vista con un poco de humor, para no llorar:

42 comentaris:

Txema 06 octubre, 2010  

Antonio creo que si alguien tuviera las respuestas adecuadas a estas cuestiones sería aclamado por las multitudes.

En el fondo me da la impresión de que el sistema ha logrado lo que no pudieron -sus antecesores- hacer en los tiempos del capitalismo brutal.

Han logrado inocular la droga terribles del capitalismo. Nos han hecho creer que en el primer mundo ya nos somos "proletariado" sino que fácilmente podemos integrarnos el sistema. La cultura anglosajona de que enriquecerse no es inmoral frente al viejo cristianismo social y el propio marxismo.

Un vez logrado esto, adormecidos y desmovilizados, al ser deslumbrados por las casas, los cocches, el acceso a una mayor o menor propiedad de bienes de consumo, hemos sido indiferentes a lo que ocurría a nuestro alrededor.

Y, claro, ahora nos pasan factura. La crisis está perfectamente organizada, no es fruto de la casualidad o de la avaricia de unos pocos.

Es el resultado del propia sistema.

Pero ahora como en el poema ya es tarde.

saludos

Curiyú 06 octubre, 2010  

La invisibilización del estado como mediador entre los intrereses de "unos" y los del "conjunto" juega un rol trascendente.
El liberalismo noventoso borró al estado. Resulta que ahora, los que deberían rescatarlo siguen escondiéndolo, por temor o por qué sabe qué!

Ataúlfa Braun 06 octubre, 2010  

Antonio, tocas muchos temas en este artículo. No tengo nada claro que los gobiernos europeos sean inocentes en todo lo que está ocurriendo; como tampoco lo son en el resto del mundo, salvo algunas excepciones (y veremos hasta cuándo).
La estrategia es magnífica. Fíjate, desde la invención del bienestar en los 60's, pasando por la crisis de los 70's, que es donde empezó en sí el neoliberalismo, tenemos un montón de sucesos que concuerdan. Como en Europa acababan de pasar una guerra, Miss Thatcher olibgó a transar al bloque oeste; por su parte Kissinger y sus presidentes se encargaron de aplicarlo brutalmente cercenando libertades y vidas en buena parte de América Latina. A España, bueno, se la iban metiendo poco a poco. Pero cuando cayó el bloque del este, hay cagamos todos, los noventa fueron el neoliberalismo total: España "iba bien", Europa mejor, Alemania asumía su propia Alemania, el este despertaba, Argentina se dolarizaba con su paridad. Todo eran olés y alegrías.

Los gobiernos se han ido vendiendo y transando a medida que ha pasado el tiempo, concediéndole el poder a las grandes multinacionales y corporaciones. Pero, por favor, si muchos familiares suyos o ellos mismos son los dirigentes de estas empresas.
Y el propio egoísmo de la gente. El progreso siempre trajo consigo alguna crisis, es así desde los tiempos de Baudelaire. Mientras no me toquen el bolsillo...

La solución, Antonio, me da miedo, a veces no quiero ni pensar, aunque es necesario hacerlo.

Bueno, un abrazo fuerte

Eastriver 06 octubre, 2010  

Estamos desanimados y no es extraño. Porque las certezas se nos hunden.-.. Mejor, se hunde la posibilidad de aplicarlas. Las certezas mismas siguen teniendo su vigencia, sólo que quienes defendemos esa vigencia nos hemos convertido en lo que tan bien resumes en ese párrafo tuyo que subrayo entero: "Al sujeto que buscaba el progreso intelectual, el desarrollo de las potencialidades individuales, lo quieren hacer pasar por un elemento exótico...". Tendremos que inventar un orden nuevo, se hace urgente.

El día de la huelga le oí a Jordi Pujol unas palabras contra Zapatero que creo que eran certeras. Jamás he sido pujolista, todo el mundo lo sabe. Mi ideal para por otras circunstancias como todo el mundo puede suponer. Pero lo que dijo Pujol creo que era certero y es lo qeu muchos pensamos: "Muchos no saben que en este país ya no manda Zapatero". En el mundo entero mandan los grupos de poder. El Club Bildenberg, o como coño se diga, supongo que ha conseguido lo que deseaba.

Es espantoso porque esto significa que la globalización no es otra cosa que la cárcel global. Para escapar de ella, ¿cómo hacer? Hablas de Chávez. Siempre lo he defendido no porque me parezca maravilloso sino porque cada uno es cada uno más sus circunstancias... Y las circunstancias de hispanoamerica son especialmente perversas. De Chávez no me gusta su populismo facilón, esa retórica pegajosa e impertinente. Pero me pregunto si no tendremos que hacerle un monumento porque son pocos quienes resisten el empuje de la globalización, convertida en cárcel global, y probablemente, el tiempo lo dirá, Chávez acabe siendo uno de esos. Se verá... Lo que podemos afirmar es que lo que tenemos en este mundo nuestro es dictadura y de la gorda.

Me gustan muchas cosas de tu artículo. Como no se puede anular la capacidad crítica del ser humano, conviene dirigirla al mundo del fútbol. En este país está más viva la polémica sobre Mourinho que las polémicas que nos afectan, nos agreden y nos pintan de negro... Somos muñecos en manos de los fachas.

Ataúlfa Braun 06 octubre, 2010  

Ramón, a mí también hay cosas de Chávez que me gustan, incluso del propio Fidel. Pero la resistencia tendrá que venir por los movimientos sociales. Porque Costa Rica está a punto de caer en el neoliberalismo y en Venezuela se prepara un golpe de Estado. Y no me lo invento, no son teorías. Si no me creési buscad info.

Besos

almalaire 06 octubre, 2010  

Es muy interesante, Antonio...la sensación es de desesperanza, hay una tendencia preocupante al marasmo y la pachorra como actitud vital...Me acuerdo de un documental que se grabó en los años de la transición "Ahí os quedáis" se llamaba, recorría el país buscando testimonios de la gente después de cuarenta larguísimos años de franquismo. Cuando se rodó yo tendría unos seis o siete años pero lo emitieron en "versión española" y pude verlo. Me llamó especialmente la atención un muchacho que ante la pregunta de como veía la situación en el país contestaba " Buah, a mí que me den pa´ comer y listo". En el momento se me saltó la risa y no había terminado de reírme cuando comprendí, "acojohibida", que ese muchaho éramos todos, los vecinos de Bertol Bretch que callamos mientras se van llevando uno a uno a los otros y nos preocupamos de que nos den de comer y listo.

Un abrazo muy fuerte ,Antonio.

RGAlmazán 06 octubre, 2010  

Una entrada llena de contenido. Muy interesante. De acuerdo que no cabe más que una alternativa de un nuevo orden mundial, pero ¿cómo se llega a ello? ¿quiénes y cuántos están dispuestos a renunciar al consumo y entrar en el camino de la economía sostenible? ¿cómo se hace para que predominen los valores humanos sobre la feroz competitividad?
Seguramente cada uno de nosotros podría hacerlo o no, pero ese nuevo orden ha de ser global si quiere combatir al existente. Y yo, no quiero ser pesimista, pero no veo una solución global.
Mientras tanto, los que creemos en ese orden nuevo deberíamos ser coherentes con él, y tratar de adaptarlo en nuestra parcela individual, aunque sea contracorriente. Y no es nada fácil.

Salud y República

LUNA LLENA,  06 octubre, 2010  

Antonio tu artículo es magnifico, cuando estamos rodeados de tanta mentira, de tanta información manipulada leer la verdad, da pie a pensar que algo esta cambiando.
Yo tambiem creo que estamos en una cárcel, no hay Justicia, ni Libertad, ni Democracia, el único fin es el dinero,es el bien supremo.

Mi opinion es el de una mujer sencilla, de tu quinta antonio y me da mucha pena de mis hijos, tanto que han luchado por tener una carrera siendo hijos de trabajadores... hoy trabajan estan bien preparados, educados con valores de solidaridad, de lucha para que fueran buenas personas, pero los veo tristes y desesperanzados, siendo reos de los Bancos y el Sistema. Son un ejemplo de muchos ciudadanos del Mundo.
El hecho de tomar conciencia de la situación real,es un principio para un futuro diferente.
Si pudieramos no depender tanto de los Bancos, si pudieramos no consumir tanto.

Un abrazo

Eastriver 06 octubre, 2010  

Rafa, ser coherentes dices, y sí, ese es un camino que yo proclamo. No es fácil, me caigo y me tengo que levantar cada día, cada mañana me lavo con el gel y con una buena dosis de humildad, pero incluso así un día tienes que pedir disculpas, como no hace mucho me ha ocurrido a mí en este blog. Sí, Rafa, la coherencia, la humildad (que no es lo mismo que sometimiento, de hecho no se parecen en nada) son un camino. Pero a veces pienso que es un camino íntimo, que llega a cuatro, que no se comparte (y a veces no se valora), que nadie se entera. Y mientras algunos nos tomamos en serio la coherencia personal, los mares se secan de pescado (parece una paradoja, pero sabemos que no lo es) porque los sobreexplotamos, hay algunos que se hacen de oro porque siguen comerciando con armas y con seres humanos, hay personas que siguen subiendo montañas a costa de que la masa vayamos perdiendo derechos... Sí, la coherencia es necesaria. Pero falta algo más. Faltan ideas, falta rabia, ira, enfado, movilizaciones sinceras... Si será que los cafres de la antiglobalización tienen la razón!!! Por lo menos hacen algo, por lo menos se quejan a grito pelado y a container quemado... Y que no se escandalicen los bienpensantes: en el 68 también se armó la marimorena y bien orgullosos que estamos. Sólo puedo desear que estos movimientos no estén vacíos, que no rompan escaparates para quedarse con las bambas más caras, sino que haya parte de verdad en su propuesta. Si me convenzo de que es así, cualquier día me veis como el cojo manteca... ¿os acordáis? Si es así, me pido a Ata para las barricadas. Saludos.

Annick 06 octubre, 2010  

Y mientras tanto , unos 3 o 4 millones de telespectadores ven y comentan en la TV que Belen Esteban ha echado de la casa a su marido por ser infiel .

QUE PENA !

Besos desde Málaga.

Ataúlfa Braun 06 octubre, 2010  

Eastriver, como decía Benedetti: "vos sabés que podés contar conmigo".
Aunque hay algo en lo que no estoy de acuerdo contigo, quizás sea una cuestión de matiz. No todos los grupos antiglobalización son violentos, ni cafres. Existen pequeños movimientos que funcionan en ese aspecto sin quemar un contenedor. Igual, no tengo nunca muy claro cómo ni quién inicia este tipo de contiendas, me parece algo que se retroalimenta, no sé si me entiendes.

Txema 06 octubre, 2010  

¡Y lo que es peor Annick, votarían a la princesa del pueblo más que a IU!

En efecto, que pena.

En bena medida a eso me refería en mi contestación a Antonio. El problema radica en nosotros que, a la larga, hemos tragado con lo que nos han echado.

Quizá la suma de individualidades, como dice Rafa, dé lugar a la solución. Yo soy más bien pesimista.

saludos

Isabel Martínez Barquero 07 octubre, 2010  

Antonio, estupenda entrada que analiza muchos puntos.
Una vez más estoy de acuerdo contigo y concluyo contigo, en busca de la esperanza perdida: habrá que sentar unas nuevas premisas, unos nuevos valores que respondan al mundo que vivimos, tan complicado, tan globalizado, tan mediatizado.
Un abrazo y disfruta las merecidas vacaciones.

Jordi Pascual Morant 07 octubre, 2010  

Después de todo lo que he leído sólo os puedo decir que el fin del mundo os cogerá a todos confesados.

emejota 08 octubre, 2010  

Ya estoy aquí, ahora ya he podido detenerme un rato. Ya sabes que estoy de acuerdo que estamos viviendo los estertores de una sociedad moribunda y la próxima no se si será mejor, he perdido la fé en el género humano, globalmente perezoso y acomodaticio. Un abrazo.

Antonio 08 octubre, 2010  

Ante todo quiero agradecer los comentarios que habéis vertido ante esta entrada. Celebro que vuestra aportación enriquezca mis planteamientos y entiendo que en la diversidad de opinión esté la complementariedad del prisma con que se ven las cosas de esta vida y su sistema de relación.
Hay dos cuestiones previas que creo merece la pena aclarar. Por un lado quiero plasmar los comentarios que me dejaron otros lectores en mi blog, al presentar el acceso a esta entrada, que aluden al contenido de la misma, con objeto de no sustraer argumentos a nuestro debate. En segundo lugar me gustaría hacer algún comentario sobre vuestro aportación con el objetivo de clarificar más, si cabe, mi planteamiento, considerando vuestro aporte, por tanto, allá vamos….

Antonio 08 octubre, 2010  

emejota dijo...
Será bien interesante viniendo de tí, pero lo leeré mas adelante para poder dedicarle mas tiempo. Un fuerte abrazo.

Antonio 08 octubre, 2010  

Peter Pantoja Santiago dijo...
Saludos Antonio, recientemente cuando este fin de semana toda Espana se encontraba ante unas primarias del Partido Socialista y recibio la sorpresa que menos esperaban, que Trini perdiera las primarias, se ha expuesto claramente la claudicacion de muchos sectores ya agotados y cansados de tanta politiqueria y menos accion (por todos los partidos) algo que muchos paises estamos viviendo.

Es para reflexionar en que realmente esta sucediendo, ese porque ya los ciudadanos han perdido la fe y la esperanza en los politicos que ves tras ves prometen y promenten pero lamentablemente no se observan los resultados.

Antonio 08 octubre, 2010  

JUAN dijo...
Antonio, un artículo impresionante con el que concuerdo plenamente.
Haces esta pregunta:
Pero, sobre todo, qué hacemos ante el ataque inmoral, perfectamente coordinado y globalizado, del entramado financiero, de las multinacionales y del poder económico, para sacar ventaja de la crisis y conseguir mayor influencia en la gobernabilidad de los pueblos; para imponer sus principios manipulando la propia democracia.

Antonio, dimelo tú, ¿Qué hacemos? porque yo la verdad no veo solución; estamos perdidos, y solo la revuelta de los que ya no tienen nada que perder puede cambiar las normas.
Gracias por compartir tus pensamientos. Un abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

mariajesusparadela dijo...
Muy bueno, Antonio

Antonio 08 octubre, 2010  

ARO dijo...
Lo he leído, Antonio; es cierto que en dos veces, por falta de tiempo. Me parece muy interesante y muy acertados tus planteamientos

Antonio 08 octubre, 2010  

Txema, creo que tienes gran parte de razón en el análisis que haces. Aunque también creo que aún no es tarde. Es más, el concepto de tarde o no tarde no lo controlamos nosotros sino el conjunto de elementos que integran el sistema, incluida la propia tierra, el medio ambiente, la naturaleza… La factura la pasará el tiempo. Ahora bien, la concienciación del hombre sobre el problema, que se está generando, forma parte de esa estrategia de afrontamiento automática que todos llevamos dentro. Puede que algún día no muy lejano se realice una revolución desde la concienciación del hombre y su necesidad de reencontrar la esencia de la vida… Serán unos pocos inicialmente, luego más y después puede que se extienda esa mentalidad de afrontamiento de la propia vida y del entramado social. El sistema puede y debe sufrir alteraciones, hasta que la propia homeostasis produzca una forma nueva de interacción de todos con todo.
Puede que se aun iluso… pero iluso viene de ilusión y la ilusión lleva a la utopía, y la utopía es una tendencia del ser humano. Aunque no se alcance… al menso nos aproximamos a ella.
El problema es cómo acelerar ese proceso de maduración social cuando nos están interfiriendo continuamente los medios de comunicación, el marketing consumista y la desviación de los valores humanos hacia eso que yo defino como el ser humano mediocre.
Un abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

Cariyú, creo que el papel del Estado se ha desvirtuado y hay que redefinirlo. Tal vez ahí esté una de las claves. El Estado ha de estar al servicio de la ciudadanía, controlando todo aquello de interés común y como resultado de la delegación de la soberanía popular en los gestores del sistema, para que toda actividad se oriente al bien común y no de unos cuantos. Los neoliberales pretenden desinflar al Estado, desposeerlo de la función básica que ha de representar y hacerlo su servidor como prestador d e servicios al ciudadano, como pagador o cliente de ellos, cuando la clave está en que el Estado ha de legislar y someter los intereses particulares a la colectividad. Esa es, bajo mi opinión, la gran asignatura pendiente, que se acaba de suspender con esta crisis y no sé si habrá repezca de cara al futuro inmediato.

Ataulfa, ciertamente, me quedé con la sensación, cuando terminé al artículo, de eso mismo, tocaba muchos temas. Pero es que el sistema donde estamos inmersos es complejo y cualquier análisis requiere una visión de la generalidad de los elementos que lo integran, La unicausalidad, bajo mi opinión, no existe, sino la pluricausalidad, o mejor dicho el resultado de la interacción de múltiples elementos que integran el sistema. Tal vez por eso me enrollé demasiado. Tal vez por eso me quedé falto de tiempo y espacio para ir a mayor profundidad, para desvelar o desgranar cada una de esas preocupaciones a las que me refería. Las dudas son muchas, la reflexión intensa y las conclusiones y respuestas al problema complejas. El debate sigue.

Los gobiernos del mundo no son inocentes ante esta crisis y sus soluciones. Están atrapados por el sistema de unas constituciones que han relagado a segundo orden los derechos de los ciudadanos y han amparado el libre mercado y la especulación como un acto de libertad sana, cuando están traicionando al espíritu de la propia democracia y de la soberanía popular. El dinero crea empleo, da créditos y sostiene el mercado. El dinero manda y el político obedece, pues el dinero no está en manos del pode democrático sino del poder especulativo del capital, de la banca y del abolsa. La mafia especulativa domina ese mercado y no hay redaños para ponerle coto. Mientras tanto, lops ciudadanos andamos diciendo: “Dame pan y dime tonto…”

Un abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

Ciertamente, Ramón. Yo estoy bastante de acuerdo con Pujol. Es más, creo firmemente que esa aseveración es cierta. Lo ha demostrado con su claudicación ante los mercados financieros y las políticas que se han definido en la U.E. Nosotros no somos libres pues estamos inmersos en un compromiso internacional que nos obliga a tomar ciertas medidas en común con ellos para salvaguardar el sistema y su mecanismo funcional.

Eso nos atrapa. Por eso hablo de refundación. Por eso creo que se ha de definir el gran objetivo de los estados. Su misión, como definen las grandes empresas en sus planes estratégicos a largo plazo. El poder que han perdido so estados s e ha de recuperar, pero para eso se ha de dignificar la política y todos los poderes que conforman y sostienen a democracia verdadera, la que sustenta el sistema en la soberanía popular y en el desarrollo del los hombres y mujeres que integran el conjunto de la sociedad, con perspectivas de futuro y sostenibilidad del crecimiento en conjunción con la naturaleza
.
Desde la maduración y bajo mi punto de vista, ni los Chávez ni los Berlusconi son ejemplo a seguir, pero prefiero a Chávez y su populismo antes que al tramposo de Berlusconi y el suyo. De todas formas, el cambio profundo y sólido solo se hará si la sociedad evoluciona hacia una educación y formación política que les haga responsables a la vez que exigentes con sus políticos de turno.

Un abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

Almalaire, entiendo que tienes razón en tanto se aborrega a la gente y se les hace renegar de la política. El poder de las sombras, de esas sombras que domina el dinero y la manipulación de los medios, está en degradar la imagen del político y de la política, de denostar su actuación y de sembrar esas desesperanza, esa desconfianza, cuando vemos que el político ha caído en los brazos del interés de ese poder en la sombra. Cuando el sujeto, el ciudadano, dice “Dame pan y dime tonto”, cuando clama “Ande yo caliente y ríase la gente”, cuando dice que es apolítico, que no entiende de política y que el gobierno necesita mano dura y orden, está renegando de sus responsabilidad y de sus propios derechos como ciudadano. Entonces está perdiendo la guerra y se somete a los cambalaches del poder y de sus mentores económico-financieros. Entonces ya cayó en la trampa… ha dejado de ser soberano para convertirse en súbdito… Eso es lo que hemos de evitar, entiendo yo.

Un afectuoso abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

Ciertamente, Rafa, la cosa es compleja y no se puede tratar en cuatro frases en un blog. Creo que hay mucha tela por cortar, que hemos de analizar en profundidad como se llega a conseguir una ciudadanía responsable que no se plegue a los intereses de las multinacionales y del consumismo, que sea capaz de discernir sobre lo que es mejor y peor para el desarrollo del ser humano y de la sociedad. Habría que plantear cómo se educa en esa nueva perspectiva, en ese nuevo orden de valores y principios que se han de definir y publicar a los cuatro vientos para que se vayan comprendiendo.

El problema está en que el proceso social, históricamente, se ha visto mediatizado por los poderes fácticos que nos condicionan. El dinero, el consumo, la religión, la sumisión, el hedonismo irresponsable, la codicia y competitividad y un largo etc. que habrá que poner en entredicho, en cuarentena, hasta que la gente entienda que esto no nos lleva a ningún buen lugar.

La propia concepción de la vida, de los valores humanos y de las prioridades que, responsablemente, hemos de establecer y aceptar son el primer elemento a considerar.

Saludos

Antonio 08 octubre, 2010  

Gracias, Luna llena, me quedo con tu expresión: “Si pudiéramos no depender tanto de los bancos, si pudiéramos no consumir tanto…”

Lo curioso es que los bancos se nutren de nuestro propio dinero, Juegan con el dinero de otros y maniobran con el capital ajeno. Pero al gestionarlo como si fuera suyo toman el poder y las ganancias que son de los impositores y las manejan a su antojo. Se permiten grandes sueldos, grandes pensiones de jubilación para sus directivos, grandes gastos de representación y en convenciones, lo que lleva a que el reparto de dividendos sea inferior para los impositores… ¿Eso no es un robo encubierto? Me pregunto…. El Estado debería establecer elementos de control para garantizar que el dinero de los ciudadanos esté a buen recaudo y no proteger al especulador…

Un abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

Annick, creo que existe un proceso de idiotización del espectador en TV, sobre todo en Tele 5, la del señor Berlusconi, maestro en estos menesteres como ya se ha visto en Italia. El ser humano vulgar no saldrá de la vulgaridad si los modelos que le presentan en la TV son vulgares. Es más, puede que, al identificarse con esa vulgaridad, hasta le vote en unas elecciones. Esto es demencial. La educación que pretendemos deben hacer los maestros y profesores se ve mediatizada por esta pandilla de irresponsables que solo pretende audiencia y ganar dinero si pensar en otra cosa. Claro que si la madre o el padre andan en estos programas, cómo le van a enseñar al niño otro valores más sólidos.

Besos desde Málaga también.

Antonio 08 octubre, 2010  

Ataulfa, tercio en el tema de los grupos antiglobalización, con vuestro permiso. Yo no soy antiglobalización, soy antiestaglobalización. Creo que la globalización es imprescindible en este mundo y el que se nos viene encima. Es más, creo que la justicia distributiva entre los pueblos tendrá que generarse desde la globalización, pero cuando esa globalización se gestione desde los intereses económicos y sociales de los pueblos y no desde los de los individuos dueños del poder y del dinero. Globalización social, cultural, económica, educacional y vamos hacia un mundo intercultural e interracial. Vayamos a un mundo donde el ser humano esté por encima de cualquier otro interés… ¿Será posible?

Antonio 08 octubre, 2010  

El problema, Isabel, es cómo generalizamos y propagamos esos valores que vislumbramos algunos y que otros no se preocupan de ver o de cultivar… Hay algo que yo creo muy elemental y que ya alguien apuntó. El cambio empieza por uno mismo, el ejemplo es la mejor forma de propagar una idea cuando no se disponen de medios. La sospecha de que los políticos acaben traicionando a las ideas una vez llegados al poder está más que probada. Establecen el discurso, arrastran a la masa, llegan al poder y dejan nuevamente a la masa aletargada y confiada en que harán lo que prometieron,. Habrá que establecer sistema de control de calidad del trabajo del político, que no sea unas elecciones exclusivamente.
Gracias. Acabo de llegar de Isla Canela donde descansamos después de la penosa estancia en el hospital.
Un abrazo y espero que a vosotros os vaya todo bien…

Antonio 08 octubre, 2010  

Jordi, buena salida y no falta de razón. Yo ando en ello. Me estoy confesando conmigo mismo, desde hace un tiempo, para llegar a conseguir mi paz interior; es decir mi propia congruencia entre mis ideas y mis actos, aunque eso es difícil de conseguir. Al menos lo intento. Ya veremos si llegado el final anda uno confesado o no...

Un abrazo

Antonio 08 octubre, 2010  

No sé, emejota. Puede que estemos a las puertas de la caída de Roma. Lo acomodaticio, la falta de interés por la lucha, el entreguismo y la pereza son los enemigos del progreso personal y cuando una sociedad pasa por estas circunstancias empieza a morir. Otros vendrán que de casa te echarán. Nuestra generación lo pasó mal y puede que hayamos criado y creado sujetos poco combativos, de leves principios y excesivo hedonismo.
Un abrazo

Jordi Pascual Morant 08 octubre, 2010  

Antonio,
yo soy de los que piensa que cuando se llega al final de un mundo estamos al comienzo de otro, si no nos confesamos en éste lo haremos en el siguiente.
A tu lucidez no le hará falta ninguna reválida. Te felicito.
Un abrazo.

Antonio 08 octubre, 2010  

Querido Jordi, una vez más creo que andas cargado de razón, aunque el pragmatismo del artista se escapa muchas veces a la comprensión de la lógica popular y parezca ausente...
Coincido en que si este mundo llega a un final empezará otro, aunque nosotros ya no estemos. Pero también creo que ese cambio, esa transformación, se va fraguando en el día a día al ser un proceso dinámico en el que la evolución del mundo se acompaña de la evolución de los seres humanos, o viceversa. La conjunción de los intereses del mundo natural y el artificial que creamos nosotros es la clave del sostenimiento.
¿Hacia dónde va el cambio? O lo protagonizamos nosotros desde la coherencia o, como dice Camino a Gaia, lo impondrá la propia naturaleza, pudiendo quedar excluidos nosotros, nuestra civilización, de ese nuevo mundo.
Por tanto podemos hacer un cambio dinámico, sólido y coherente desde la razón… pero, también, se puede producir un cambio traumático desde la sinrazón y el desencuentro entre los seres humanos. De eso sabe mucho la historia con sus guerras y conflictos…
Mi grito, hoy, va en esa dirección, en pedir a gritos que nos reubiquemos en esta vida y seamos capaces de rechazar esa miopía que nos caracteriza y tengamos una visión más lejana, de una vida más sostenible… Que empecemos a confesarnos para lograr el equilibrio interior y una actitud consecuente..
Un abrazo

Ataúlfa Braun 08 octubre, 2010  

Sí, Antonio, pero el término "antiglobalización" es un término económico, por eso existen estos grupos, en los que se engloban movimientos sociales como los "sin tierra" de Brasil, diversos grupos indígenas en Latinoamérica, algunas organizaciones (en Canadá) funcionan muy bien, bueno y ya sabemos quiénes más.
La interculturalidad bien mirada no es mala en sí misma. Lo que se cuestiona es: en qué forma la nueva política y la nueva economía influirán en las personas de a pie, llámale clase media, llámale proletariado. Ahí está la cuestión. Es la lucha del poder contra las personas. Lo demás es flower power.

Jordi Pascual Morant 08 octubre, 2010  

Antonio,
como eres persona lejana a la lógica popular y con suficiente criterio personal, me complace seguir tu reflexión sin ánimo de eternizarnos.
Tu observación de la gente, en general, la mayoritaria, sabrá entender que su punto de mira más elevado está situado a ras de suelo, y su profundidad de sentimientos en la superficie de la piel. Más allá, es hablarle en chino mandarín, que por cierto, no todos los chinos lo entienden. El ser humano es muy frágil si se mantiene sólo por lo que ven sus ojos o siente su estómago. Lo que a mí realmente me interesa del ser humano es su filosofía que nos miente con verdades, el arte que nunca es lo que parece y cuando su música es puro aire.
No somos la salvación del mundo ni del universo pero sí somos una manifestación, quizá esporádica y casual, de su infinitud. En todo caso, el infeliz es aquel que no vive conforme a sus inquietudes, y algo de ello debe haber en el infinito para que se manifieste en nosotros. Un infinito inquieto justifica por si solo al ser humano en todos sus antagonismos.
Soy un entusiasta defensor del ser humano, es lo mejor que conozco, cruel y generoso al mismo tiempo, creador y destructor, pero todos sabemos que el aceite no se disuelve bien en el agua.
Un abrazo

Ciberculturalia 09 octubre, 2010  

Antonio vengo un poco tarde a leer tu importantísima entrada. La he releído varias veces por su propia intensidad. Así es, tal y como tú tan brillantemente señalas. No estamos en una crisis puntual, estamos en un vacío estructural del que somos conscientes pero no sabemos cómo salir de él. Las tareas a realizar son múltiples y complejas y no son abordables de forma unilateral. De ahí tanta desazón. Pero, sin duda alguna, deberemos realizar cambios para una nueva gobernanza en la que el individuo sea su principal objetivo.
Tendremos que seguir gritando por ello.
Gracias por hacernos reflexionar, querido Antonio y disculpa mi tardanza en venir a leerte.
Un beso

Camino a Gaia 10 octubre, 2010  

He llegado tarde pero con tiempo para leer todos los comentarios, algo que encuentro muy enriquecedor, sobre todo cuando leer el post sabe a poco a pesar de ser no ser corto. Aportar propuestas es algo imprescindible y siempre resulta refrescante.
Lo mas terrible es que vivimos en un tiempo sin tiempo, un cambio acosado por la urgencia, donde al igual que ocurrió con las burbujas financieras e inmobiliarias, saber a donde nos llevan nuestros pasos no exige ninguna inspiración sobrenatural, es cuestión de sumar dos y dos. Hacer balance entre lo que destruimos y lo que nos queda.

Coincido en tu análisis. Esta crisis no es coyuntural. Las estructuras del capitalismo muestran herrumbre y degeneración apenas han estrenado globalización. Nos enfrentamos posiblemente al mayor de los retos en la historia de la humanidad. La utopía no es el imposible: es la única salida.
El ser humano ha sido depredado por el ser humano a lo largo de la historia. Estamos a un paso del abismo. Pero también a un paso de una nueva era para la humanidad.Ver no es lo mismo que tener visión. La estrechez de miras puede hacer mas daño que el egoísmo.
Necesitamos la visión de un nuevo mundo que nos permita mirar mas allá de todas las amenazas. Mirar con otros ojos. Admitir que es posible.

Antonio 10 octubre, 2010  

Ataulfa, parece que estamos bastante de acuerdo. Yo entiendo que lo criticable es la forma en que se lleva a término esta globalización y sus fines. Se globalizó el comercio, pero no las ideas, los valores y principios que nos puedan llevar a una verdadera globalización desde la igualdad y la justicia social y distributiva. En un mundo como este no podemos evitar, sino potenciar el acercamiento entre los pueblos, potenciar el humanismo y sus valores en contraposición al materialismo y al capitalismo salvaje que confunde el progreso personal con el tener más cosas y superar a los demás desde la competitividad, incluso, desleal y carente de ética. Por tanto, globalización que lleve al desarrollo personal de la ciudadanía y antiglobalización con el concepto que se está implantando donde las personas son meros instrumentos o herramientas para conseguir los fines del neoliberalismo.
Un saludo

Antonio 12 octubre, 2010  

Amigo Jordi, como bien dices no nos eternizaremos en las reflexiones pero habrá que sacar conclusiones. La mía es que el ser humano es un elemento con una potencialidad desconocida hasta que empieza a motivarse y a desarrollarla, hasta que descubre esa capacidad para hacer y deshacer (que también es hacer aunque sea en negativo). Lo lamentable es el bloqueo de esa capacidad desde el conformismo y la renuncia a desarrollarla porque implica compromiso, reflexión, duda y actividad cerebrar, a veces creadora de conflictos internos y externos. El poderoso, quien ostenta el poder, suele saber bastante bien como gestionar a la mayoría de la gente… desde los romanos y antes, “dame pan y circo”. Barriga llena y diversión…lo de pensar lo dejamos para otros. Cambiamos el circo por el campo de futbol y el pan por cubrir las necesidades artificiosas que nos han creado, y repetimos la dinámica que estableció la historia.
Defiendo al ser humano que pretende buscar y desarrollar esas potencialidades desde las distintas actividades que realiza…
Un abrazo

Antonio 12 octubre, 2010  

Carmen, no llegas tarde si llegas… Ciertamente, yo entiendo que estamos en una crisis estructural desde hace tiempo. Cuando esa estructura se sustenta y cohesiona mediante una argamasa formada por los principios que defiende el sistema actual, sometiendo al ser humano a intereses puramente materialistas y consumistas, sin pensar en el propio desarrollo de las personas, concluiremos que es insostenible por injusta y alienante…
Creo que la estructura de una sociedad debe fraguarse sobre valores humanistas y no consumistas y materialistas.
Besos

Antonio 12 octubre, 2010  

Hola Camino a Gaia. Creo que los cambios de la tecnología y de los medios que sirven como vehículo de comunicación y de relación de la sociedad son de tal magnitud y celeridad que las estructuras, los planteamientos y planificaciones, son difícilmente sostenibles en el tiempo. Es tan dinámica esta evolución que corremos el riesgo de que se escape definitivamente de las manos y nos lleve a la debacle.
Necesitamos de una catarsis, que llegará tarde o temprano. Si se hace razonadamente y desde la implicación del colectivo humano puede que se reconduzca la situación de forma menos traumática, pero si al final se produce por los errores y mediante conflictos o agresiones tanto entre los seres humanos depredadores, como en las agresiones irracionales a la propia tierra y el ecosistema, el resultado puede ser tremendamente doloroso e imprevisible.
La crisis es estructural, pues ya quedó demostrado que esta no sirve para los intereses del conjunto de la humanidad. Necesitamos otros valores y otras normas y leyes que faciliten y mejoren la convivencia y la salud de la totalidad de los seres humanos y no de unos cuantos, de una vida en equilibrio con el medio ambiente… Ese nuevo mundo al que aludes.
Saludos

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