Huyendo del político

>> 28/9/10

Ahora que se acercan las elecciones autonómicas en Catalunya, he creado este juego que os ofrezco para que vayáis practicando el sano ejercicio de huir de los políticos.
Las reglas de juego y cualquier parecido con la realidad son pura coincidencia.
La imagen del tablero está en DINA3 que podéis imprimir, las fichas y dados es cosa vuestra.
Que gane el que mejor sepa huir. No tengo nada más que decir.



REGLAS DE JUEGO

Para cinco jugadores.

Cada uno de ellos escogerá una opción política, excepto el político, que se hará por sorteo, situándose éste en la casilla central gris y los demás en las esquinas correspondientes.

La finalidad del juego consiste en no ser atrapado, o sobrepasado, por el político, en ese caso tendréis que ir al Colegio Electoral para depositar el voto, volviendo a empezar desde el punto de salida. Los jugadores han de llegar a cada uno de sus espacios correspondientes: el Conservador, a la Multinacional, el Anarquista, a la Manifestación, el Ecologista, al Mar, y el Independentista, a la Montaña de Montserrat.

Perderán un turno de tirada si caen en una casilla de su color: el anarquista, cuando es apaleado por la porra, el ecologista, cuando ha de recoger vertido de petróleo en el mar, y el independentista, cuando ha de negociar el Estatut. El conservador es el único que no tiene obstáculos.

El político, cuando cae en el dinero, es llevado al juzgado y pierde un turno, vuelve a jugar desde la casilla central. La dirección de los peones puede variar según desee cada jugador, incluido el político.

15 comentaris:

Camino a Gaia 02 octubre, 2010  

Genial como nos tienes acostumbrados Jordi. El sentido del humor tampoco tiene precio cuando la agudeza, el ingenio y la inteligencia se despliegan con tanto desparpajo. Una excelente parodia de las contradicciones de la democracia.
Un saludo

Eastriver 02 octubre, 2010  

Bueno, me quito el sombrero. Te iba a preguntar de dónde sale el político, imagino que del ¿centro?. Muy divertido, ingenioso y tan "pocasolta" como la política merece.

¿Quedamos para una partida? Yo me pido... bueno, cualquiera me vale, menos político que es antipático y conservador que me da grima...

Curiyú 02 octubre, 2010  

No quiero ponerme serio ni arruinarles la partida con Ramón, pero me pregunto hasta que punto huir del político no es huir de "lo político" y como tal, de nosotros mismos, o de nuestras responsabilidades sociales.
Pero también, claro, podría haber otra acepción del juego, y sería huir del político corrupto y como dice el juego (ésto es lo mejor)llevarlo al juzgado. Pero, como contra-partida de juego, alguien debería hacerse cargo de lo político, y reformar el estado de las cosas, hacerse político.
O eso no entra en las hipótesis del juego?
Un abrazo.

Ataúlfa Braun 02 octubre, 2010  

¡Excelente! Totalmente excelente, Jordi. Qué buen juego. Yo todavía sigo indecisa, no por la opción, sino con el quehacer de mi papeleta (¿recuerdas aquella conversación?).
Lo dicho, muy bueno, en estos momentos de reflexión para algunos.

Un petó!

Ciberculturalia 02 octubre, 2010  

Sinceramente me ha parecido genial tu juego. Veo que el conservador está mejor tratado, como no podía ser de otra forma. Te prometo que como dentro de un rato vienen unos amigos a cenar, haremos un intento.
Enhorabuena por tu creatividad estupenda.
Un beso

Jordi Pascual Morant 03 octubre, 2010  

Camino a Gaia,
a pesar de las contradicciones creo en la democracia, en el sentido en que refleja en los votantes la influencia mayoritaria de la propaganda.

Eastriver,
de "pocasolta" la política no tiene nada, es muy serio lo que está ocurriendo con el desencanto de la sociedad, jugando con las reglas actuales de los políticos siempre tenemos las de perder.

Curiyú,
como dices, la política es necesaria, pues los grupos sociales deben gestionarse con leyes y normas para convivir en paz y progresar desde la ignorancia al conocimiento. Lo difícil es encontrar gestores honrados en quienes depositar nuestros recursos. Actualmente esos gestores incrementan los beneficios materiales de los que más tienen, empobreciendo el saber de los que más lo necesitan.

Ataúlfa,
recuerdo la amena conversación y sigo pensando en mi voto nulo, quizá el sobre que introduzca en la urna contenga el juego, "Huyendo del político", ¿te imaginas que todos hiciéramos lo mismo? ¿llegarían a entender cual es nuestra opinión sobre su gestión?.

Carmen,
al conservador le cuesta mucho cambiar las condiciones de su ventajosa condición.
En el juego, como en la vida real, el que hace de político decide a quien persigue con más insistencia y a quien le deja el camino libre. Ya me dirás quien a conseguido más votos.

Os agradezco vuestros comentarios y las felicitaciones, que ganan por mayoría ;)

besos y abrazos

Eastriver 03 octubre, 2010  

Curiyú, que es una broma, hombre.El mismo acto de crear el juego y de jugar a él y comentarlo es ya un acto político.

Curiyú 03 octubre, 2010  

Totalmente, Ramón. Y la broma es un acto político brutal, que le duele mucho al corrupto. Como aquella obra tramada por Hamlet para desenmascarar al asesino. Un abrazo

Antonio 03 octubre, 2010  

Jordi, tu flujo mental se eleva y solo puede ser entendido desde la crítica al sistema que nos aplasta e ignora, que nos intenta vender un producto caduco como algo nuevo y de mejor catadura, que nos ve como niños inmaduros a los que manipular y alienar en el culto a sus intereses, que son los del consumismo y, por ende, el de sus padres o mentores... La crisis del sistema engloba la crisis del político y de la política...Hace falta una refundación, nuevas ideas y nuevas formas de hacer política, para evitar eso, que nos atrapen al servicio de sus intereses.

No renuncio a la política, pero al juego lo introduciría otro objeto. "Cómo someter al político". Digo someter porque si ejerce la política está para servir al pueblo soberano que delegó en él su poder para que, sumado al de los otros ciudadanos, llevara a cabo un proyecto beneficioso para quienes le votaron… Pero, eso se convierte en que van a tu caza, que buscan tu voto, que quieren tu sometimiento a su voluntad de gobierno y que te atrapan… Salvo que juegues a tu juego y huyas del político intentando llegar y encontrar tus ideales…

Juego, pues, a tu juego porque no se ha inventado el otro juego de “Cómo someter al político”… De todas formas espero que algún día se invente para dignificar la política y el respeto al votante…

Un saludo, artista.

Jordi Pascual Morant 03 octubre, 2010  

Antonio,
estoy de acuerdo con tu comentario, en el que demuestras captar la idea del juego.
Pero no quisiera someter al político y caer en sus mismas estrategias. Quisiera confiar en él, creerle libre, independiente, y como tu dices, al servicio de la sociedad, como tu y yo lo intentamos con nuestro trabajo o actividades diarias, sin ser mercenarios del capital.
Quizá algún día vuelvan otras personalidades con más talento y menos "talante".
un abrazo, campeón.

Ataúlfa Braun 04 octubre, 2010  

Jordi, creo que haciendo lo que propones y conversamos deberían entender algo, al menos quedarían desconcertados por una indiferencia. No estoy segura de cuál sería el resultado, si un remplanteamiento o la abolición de un sistema.

Un abrazo

Jordi Pascual Morant 04 octubre, 2010  

Ataúlfa,
la indiferencia sería no ir a votar o no dejar mi papeleta nula. Si tuvieran algo de dignidad (y sentido del humor) jugarían sobre el tablero y no sobre nuestras vidas. A pesar de mi imaginación lúdica soy muy realista y me temo que de abolir el sistema, ni pensarlo, como mucho algún replanteamiento podría pasar por su cabeza, sin llegar a más.
Besos.

Ataúlfa Braun 05 octubre, 2010  

Jordi, quizás me he expresado mal. Mi abuela me repetía siempre un dicho "no hay mejor desprecio que el no hacer aprecio". Y cuando estás enfadado de veras y pones un punto final, la indiferencia es la mejor de las opciones. Pero no me refiero a dejar de ir a votar, sino que me pregunto ¿qué ocurriría con miles de votos nulos o en blanco? A ese tipo de indiferencia me refería. Perdón por mi falta de expresión.
Creo que sería la única forma verdadera de ejercer la democracia social, la de las personas.

Un abrazo

Jordi Pascual Morant 05 octubre, 2010  

Ataúlfa,
entendí lo que querías decir, siempre te expresas con claridad, pero es que no es indiferente votar en blanco o nulo, en esos casos te estás posicionando pues el nulo permite infinidad de expresiones no permitidas y el blanco disconformidad con las que te ofrecen. Sólo abstenerse de votar podría entenderse como una indiferencia, y posiblemente no en todos los casos, legítimo por otra parte, pero mucho más preocupante para ellos.
Tu me preguntas, y te contesto con otra pregunta, ¿que pasaría si sólo votara un 10 por ciento de la población? Situación impensable, pues la derecha siempre vota y todos sabemos que puede llegar perfectamente al 20 o 30 por ciento de la población.
besos.

Ataúlfa Braun 05 octubre, 2010  

Esa pregunta final que haces Jordi, la he pensado infinitas veces. Sería tremendo. Por una parte, una abstención del 90% sería "la leche", pero podrían ocurrir varias cosas. Por un lado que la ultraderecha que va extendiéndose por el continente decidiera abolir el sufragio universal e implantar a las claras una dictadura. En el caso español, creo que no sabrían qué hacer, bueno sí, llamarían a su querido rey y volveríamos a un Estado feudal. Por otra parte, podría ser el inicio de la verdadera revolución social en los dos ámbitos, tanto europeo como hispánico.
No sé, Jordi, no llego a tanto. Pero tienes razón, la derecha y la ignorancia siempre se unen para fastidiarlo todo.

Besos

Publicar un comentario

  © Blogger template Webnolia by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP