ACEITUNEROS ALTIVOS

>> 26/10/10

En Grito de lobos no se prodiga mucho la poesía. Y mira que tenemos importantes muestras de poesía social. Pensamos inmediatamente en la gran poesía social de la posguerra española, con voces personalísimas y con algunos logros notables (aunque también es cierto, como recordó cierto crítico, que no son lo mismo las buenas intenciones que la buena poesía). Pero antes de llegar a esas voces (Celaya, Blas de Otero, Ángela Figuera, José Hierro o algún otro de las generaciones posteriores) tenemos, en lengua castellana, otros dos excelsos ejemplos: Rafael Alberti y Miguel Hernández. De este último quiero hablar, porque el día 30 de este mes se cumplen 100 años de su nacimiento.

No glosaré su significación. Me limitaré a traer un poema, "Andaluces de Jaén", que resulta ejemplar por varios motivos. Lo ilustro con la versión musical de Paco Ibáñez, en una actuación en el Palau de la Música de Barcelona que resulta, como mínimo, emocionante.

Sólo persiste una pregunta, seguramente sin importancia. ¿Por qué motivo eliminó el gran Paco Ibáñez los versos más radicales del poema de Miguel Hernández? ¿Por qué eliminó toda referencia al terrateniente que "os sepultó en la pobreza", "os pisoteó la frente" y "os redujo la cabeza"? ¿Fue por una cuestión estilística o hubo algún otro motivo?

Sea por lo que fuere, disfrutad de un poema y de unas ideas extraordinarias, de una rabia necesaria, y de una voz tan personal como la de Paco Ibáñez. Es edificante detenerse también en los gritos que nos precedieron.



Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.


25 comentaris:

Txema 26 octubre, 2010  

No tengo respuesta para tus dudas. Supongo que sería por motivos estéticos y nada más.

Y es verdad, la poesía no se prodiga mucho. Tal vez sea dificilmente compatible con los gritos, a veces aullidos, de los lobos o con los tiempos que vivimos.

saludos

Antonio 26 octubre, 2010  

Ramón, excelente ese acto de recuerdo al insigne poeta del pueblo. A mí hay varios de sus poemas que me gustan, pero hoy me quedo con El niño yuntero, como claro signo trágico de una injusticia social histórica, donde la resignación y el sino parecen determinar la vida, y otro poema que demuestra su inquietud y lucha, su idea de revelarse contra lo establecido. Se ve la mano de Neruda, de Aleixandre, etc. Me refiero a Viento del pueblo. De Viento del pueblo hay una versión de Los Lobos que hacer vibrar el corazón.

Acabo de hacer un montaje en PowerPoint para un homenaje que le hacen en mi pueblo con motivo del centenario de su nacimiento. Te lo mandaré por e-mail, al igual que a los amigos en general.

Un abrazo y me uno a este otro homenaje que planteas.

mariajesusparadela 26 octubre, 2010  

Y sin embargo, Ramón, es un grito.
Que hemos gritado en su día.

Eastriver 26 octubre, 2010  

Bueno, Txema, hay poesía de todos los estilos y sentidos. Y creo que mucha poesía, como la social de M.H. es un verdadero grito, fortísimo y ensordecedor. Txema, sí, esperemos que la poesía y la música nos calmen a todos. Un abrazo grande.

Antonio, ¿podríamos colgar eso que preparas en un lateral de este blog como homenaje? No sé hacerlo... no sé ni si se puede hacer. Y bueno, el niño yuntero, la verdad es que quiebra, quiebra mucho ese poema.

Isabel Martínez Barquero 26 octubre, 2010  

Ramón, gracias por Miguel, gracias por la poesía, gracias por tu generosidad que me cubre dada mi falta de tiempo.

¿Qué decirte de la entrada? Bien sabes que me ha encantado, que te hablaba días atrás del centenario de su nacimiento. Me gusta muchísimo que entre la poesía en este espacio.

En cuanto a los versos amputados por Paco Ibáñez, lo mismo se debe a una pura cuestión de tiempo musical, ya que el poema es largo y una canción no debe rebasar ciertos tiempos. Y quizás prescindió de las estrofas que menos le gustaron. Quizás... Es una pura hipótesis sin ningún tipo de fundamento.

Abrazos a todos.

Eastriver 26 octubre, 2010  

María Jesús, lo gritamos en su día y lo seguimos gritando, que la explotación sigue a la orden del día. Aquí y en otros lugares. Que al final poco importan esos detalles frente al horror y el menosprecio de los terratenientes. Frente a ellos, todos somos uno, todos somos aceituneros altivos.

Isabel, de suplirte nada. Quiero agradecerte públicamente tu intervención en Grito de Lobos, aplaudirla públicamente y decir que esta es la marca de la casa: donde uno no llega, llega algún otro. Un besazo.

ana 26 octubre, 2010  

Esta entrada me toca muy de cerca, es mi tierra a la que adoro, precioso y muy cierto poema.

Un abrazo.

Dilaida 26 octubre, 2010  

Un Grito de Miguel Hernández que aun sigue vigente.
Sobre tus dudas porque Paco Ibañez ignoró esos versos, mejor será seamos bien pensados.
Bicos

Eastriver 26 octubre, 2010  

Ana, qué gran tierra la tuya, pues. Los campos de olivos me emocionan. Este verano en Grecia pude verlos y son un paisaje fascinante. Y qué grande Miguel Hernández. Un abrazo.

Claro, Dilaida, claro que sigue vigente. En muchos lugares del mundo se siguen cometiendo abusos, de una o de otra forma. El mundo está lleno de aceituneros altivos que siguen luchando.

Jose Vte. 27 octubre, 2010  

Escuchar a Paco Ibañez aun me pone los pelos de punta, y sobre todo en esta canción, que probablemente es de mis preferidas del catautor, de Miguel Hernández hay que decir que el dolor y el desgarro que transmiten muchos de sus poemas son el símbolo de un pasado, el nuestro, lleno de penurias, injusticias y pena.

Saludos

emejota 27 octubre, 2010  

Hay que gritar siempre, aunque el aullido se ahogue en la garganta de tanta injusticia que no conseguimos entender. Un fuerte abrazo.

Eastriver 27 octubre, 2010  

José Vte. , también me pone los pelos de punta el canto de Paco Ibáñez. Y cantando a los poetas todavía más. Es la expresión de un pueblo que se queja de las injusticias y que está dispuesto a salir a la calle para repararlas.

Emejota, es cierto. Hay que gritar siempre, y se ha gritado siempre. Un beso.

RGAlmazán 27 octubre, 2010  

Bellísimo problema del gran poeta. Redondo y reivindacativo.
Quizá Paco Ibáñez pretendió que pasara la censura española sin esos versos, los más duros.
Sin duda, no fue por evitarlos para que pareciera más dulce el poema, conoociendo un poco al cantante pienso que había una cuestión razonada.

Salud y República

Ataúlfa Braun 27 octubre, 2010  

¡Ay, por favor, me he emocionado tanto! Gracias, East, por esta entrada maravillosa, por dar cabida a la poesía, que a veces sí calma, pero otras incita.
Mira que estaba yo pensando, llenar las ciudades y pueblos de este país e inundar de música y poesía social sus cauces secos. Quizá funcionara. Si la propaganda y la publicidad lo hacen...

Besos y abrazos y reverencias poéticas

MAMÉ VALDÉS 27 octubre, 2010  

He tenido la suerte de ver en directo al gran Paco Ibañez en directo y támbién al grupo Jarcha que también grabó este poema que si no recuerdo mal también suprimió esos versos, pensemos que fuera por musicalidad, aunque lo dudo, un saludo.

María 27 octubre, 2010  

Estupendo oír a Hernández en la voz de Paco Ibañez.
Estupendo recuerdo por sus 100 años.
Gracias Eastriver
Saludos

Jordi Pascual Morant 27 octubre, 2010  

Tienes razón Ramon, no se prodiga la poesía y seguro que tú tienes cosecha propia. Atrévete y déjanos una muestra personal, eso también vale para el resto de colaboradores.
una abraçada

Ciberculturalia 27 octubre, 2010  

Está muy bien traer la poesía a estas páginas, máxime con el poema que aquí traes.

Como los demás no se contestar a tu pregunta, quizás como dice Rafa, Paco Ibañez lo hizo para pasar la censura. Quizás. Quién sabe.

Un beso

Eastriver 27 octubre, 2010  

Rafa, yo también he pensado en lo de la censura, no en otra cosa, que Paco Ibáñez tiene una trayectora qaue lo define. Un abrazo.

Ata, amiga, es verdad lo que dices. Reivindiquemos la poesía y reivindiquemos lo poético. Y más, los gritos poéticos. Un abrazo.

Mamé, me encatna Paco Ibáñez, totlametne. Y otros muchos. El clima que se debe conseguir en uno de sus recitales debe ser emocionante a más no poder. Una suerte haberlo visto, que es un hombre íntegro.

María, chipionera, qué ilusión conocerte, que ya me imagino qué amigo te trae. Un gran abrazo y procuraré conocerte. Un beso.

Ay, Jordi, que vas totalmente equivocado. Jamás he escrito un verso. Jamás he cantado una canción. Y si me imagino de torturador me veo escribiendo un poema, musicándolo después para finalmente desgañitarme cantándolo. Te digo yo que ablandaría al terrorista más duro. En mi caso, más que con la poesía, me defiendo mejor con las estructuras narrativas. Saludos.

Ciberculturalia, me encanta que te guste el grito poético de Miguel Hernández, grito que yo me he limitado a traer con gran respeto y como homenaje. Besos.

Camino a Gaia 27 octubre, 2010  

Todos necesitamos la belleza, como motor o como sustento. Sin poesía la propia razón pierde el sentido, porque estamos anudados y trenzados al tiempo y a la vida, y sin nada que merezca ser amado, lo mejor de nosotros sucumbe en lo anodino. La poesía son palabras que juegan a esconder lo que revelan. La poesía de Miguel Hernández es belleza fusilada, sujeta a las yuntas, disuelta en los sudores, la única necesidad colmada cuando tan solo hay cebollas para alimentar la sangre propia y la que llora de hambre en una cuna.
La poesía de Miguel Hernández se propaga aún porque toca los resortes de lo humanamente auténtico. Busca en las rosas las espinas, en la vida elige el dolor y el compromiso, porque en el jornalero,en la tierra, en el pueblo, en el niño yuntero, nos descubre un refugío íntimo para la dignidad.
Gracias Ramón, por este grito.

Jordi Pascual Morant 27 octubre, 2010  

jajajajaja, Ramon, te van a contratar los de Guantánamo.
Bueno, tu narrativa ya es poética.

Eastriver 28 octubre, 2010  

Camino, cómo me ha gustado esto que escribes... Es que lo que pretendía era traer a grito otro grito, en este caso notable y prestigiosísimo... el grito de un gran poeta.

Jordi, espero que no propongas mi nombre para la lista de Guantánamo: son capaces de confundirse y meterme del otro lado, del de los terroristas...

m.eugènia creus-piqué 30 octubre, 2010  

Ramón , yo tambien soy una enamorada de Miguel Hernández.Petonets.

Lola Mariné 30 octubre, 2010  

Ya veo que te adelantaste.
Un saludo y gracias por la visita.

emejota 30 octubre, 2010  

Llego tarde pero a tiempo de agradecerte la entrada, y la oportunidad de seguir leyendo a este grandísimo ser humano que no tuvo la oportunidad de herrumbrarse. Abraçadas solidarias.

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